Vivimos en un momento en el que la aeronáutica es algo realmente importante sobre todo sabiendo que hay un montón de proyectos que necesitan todas las mentes posibles que puedan aportar algún tipo de avance mejor a toda la tecnología existente que ayude a poner al ser humano más allá de la estratosfera. Después de que muchos piensen que esto es ahora prácticamente imposible pero hoy toca hablar de unos referentes de este mundo y que nosotros que Clarence Leonard Johnson.
Desde sus inicios siempre pensó en que algún día triunfarían y todo propiciado por una situación de necesidad que vivía en su familia. Eso no le impidió y tener una buena educación, pero todo esto te lo contamos ahora. Era un apasionado de mundo de la aeronáutica y nos ha dejado algunos de los aviones más importantes y que ahora mismo tiene en ejército americano.
Un ingeniero que buscaba ser más
Como te hemos dicho antes la historia de Kelly Johnson es una de superación empezando desde sus inicios. Aparte de su historia temprana ya tenemos contado y es que estamos hablando de un muchacho que creció en un poblado minero de Michigan cuyos padres habían emigrado desde Suecia para prosperar en la vida. Como te puedes imaginar nació en el seno de una familia con pocos recursos y eso fue lo que le impulsó a esforzarse en sus estudios y especialmente centrado en el mundo de la mecánica. No lo decimos porque sí ya que con tan solo 13 años ganó un premio diseñando su primer avión.

Este interés se acabó materializando a nivel de estudios en la que a día de hoy es conocida como la Universidad de Michigan donde pudo realizar un máster en ingeniería aeronáutica que sería lo que le abriría las puertas a muchas de las firmas de este segmento que a día de hoy le deben mucho por sus grandes aportes en el mundo aeroespacial.
Muchos aviones militares han pasado por sus manos
Johnson destacó por ser uno de los grandes ingenieros aeronáuticos y después de su época como alumno universitario en 1933. Fue entonces cuando la compañía Lockheed lo contrató como diseñador de herramientas aunque este puesto solo fue temporal, ya que uno de sus primeros trabajos en la creación y revisión de aviones vino de la mano del modelo 10 Electra.
Lejos de lo que veían los ingenieros más veteranos él fue capaz de ver un defecto que después de varias modificaciones acabó por incluir una cola en forma de H para resolver un problema aerodinámico que pudo revisar en un túnel de viento. Como te puedes imaginar esta perspicacia llamó la atención de los directivos y eso fue lo que le impulsó a ser promovido como ingeniero aeronáutico aunque no sería el único escalón que subiría a lo largo de su historia.
De hecho en un plazo de cinco años fue nombrado como ingeniero de vuelo de prueba aerodinámica o incluso jefe de investigación aunque no fue hasta 1952 cuando llegó a ser uno de los encargados de la planta de la compañía en California y cuatro años después se la ascendió a vicepresidente de investigación y desarrollo.
Durante esta época creó el departamento de proyectos de desarrollo avanzado y fue ahí donde han nacido los famosos f-104 Starfighter y dos aviones que permanecieron en secreto y que hoy conocemos como el U2 también apodado Dragonlady y el SR-71 BlackBird, considerados dos máquinas de las más importantes del mundo del aeronáutica por su potencia incluso por sus capacidades para sobrevolar la tierra a gran altitud con el fin de tener información.
Por sus manos también pasaron los P-38 lightning, un avión el que se produjeron diez mil unidades y que les aportó una gran información sobre cómo la alta velocidad afectaba a los aviones lo que hizo que cambiara la aerodinámica en muchos aparatos que a día de hoy siguen estando presentes como es el c-130 Hércules o incluso uno de los bombarderos más importantes que tiene el ejército americano como es el f-117 night hawk











