En el mundo de los videojuegos nos hemos topado no solamente con personajes que han llegado a nuestro corazón por las grandes gestas que han realizado y por las grandes y largas horas de juego que nos han proporcionado. Podemos hablar de genios como Satoru Iwata, Suda Goichi o Hideo Kojima entre muchos otros pero probablemente una de las grandes mentes de los videojuegos no es otra que la de Hidetaka Miyazaki, el padre de dark Souls y otros muchos juegos que han desatado y la polémica y la aprobación de los jugadores a partes iguales.
El mero hecho de pronunciar estas palabras hace que a muchos les venga a la mente algunos de los momentos más importantes del mundo de los videojuegos precisamente por la dificultad de muchos de los jefes que a día de hoy no solamente son alabados por los jugadores a los que se han enfrentado sino también por crear algunas de las historias más importantes de los videojuegos actuales. Hoy vamos a repasar su historia y su legado.
Los libros como inspiración, los juegos como cambio de vida
Miyazaki es un apellido japonés que a muchos les evoca a historias del mundo de la animación japonesa como por ejemplo mi vecino totoro o el castillo ambulante, todos nacidos precisamente del ingenio de Hayao Miyazaki. Pero hoy nos centramos en otra gran mente que nos ha dado historias de todo tipo que nos han hecho sufrir y demostrarnos que la paciencia y la constancia son claves para afrontar muchos de los obstáculos que hay en la vida.

Y es que tras esta reflexión filosófica se encuentran los juegos que nos ha dado Hidetaka Miyazaki, quien nació un diecinueve de septiembre de 1974 en Shisuoka, Japón. Lo cierto es que se sabe muy poco de su infancia más allá de que creció en una familia con recursos limitados pero que eso no le impidió tener una buena educación que le llevó a cursar estudios superiores y graduarse en ciencias sociales. Durante estos años de juventud nuestro protagonista se apoyaba en la biblioteca de su prefectura natal para leer todo tipo de libros y mangas que le permitieron soñar y más adelante crear sus propias obras con influencias como Berserk, la obra fantástica de Kentaro Miura, Caballeros de Zodiaco del juego King of Dragon para SNES .
Sus estudios le permitieron entrar en Oracle como gerente de la empresa allí en Japón y durante estos años hubo un punto de inflexión en su vida que llegó gracias a un amigo que la invitó a jugar a ICO. Para que no lo sepa se trata de la precuela de Shadow of the Colossus un juego que despertó algo en Miyazaki que le hizo cambiar su perspectiva para convertirse en diseñador de videojuegos y de hecho fue la compañía FromSoftware la que le dio esta oportunidad.
Robots, samuráis y dragones
Probablemente este nombre ya te suene ya que es la productora encargada de desarrollar los juegos que él mismo desarrollaría en un futuro del que vamos a hablar a continuación. Y es que los primeros pasos de Miyazaki dentro de la firma empezaron nada menos que con un título de robots llamado Armored Core: Last Raven en 2004. En los cuatro años siguientes esta IP recibiría dos títulos adicionales, esta vez con él como director algo que ya pone de manifiesto el peso de nuestro protagonista en la empresa.
Sin embargo, el verdadero punto de inflexión para Miyazaki dentro de la firma tuvo lugar en 2009 con el desarrollo de un título totalmente diferente a los anteriores que no era otro que Demon Souls. El título se salía de lo que en Japón estaban acostumbrados al ron por turnos y abrazaba el rol de acción en un entorno más fantástico y lleno de posibilidades que aportó gracias a su inspiración de tantos años de lectura. Por desgracia fue un proyecto menospreciado en su momento, hasta el punto que fue Miyazaki el que al ver la negatividad que tenía la empresa con el proyecto decidió tomar las riendas de este e intentar salvarlo. Por desgracia no lo consiguió y eso se vio reflejado en las pocas ventas que tuvo.

Pero esto no le impidió que años después se embarcará en un proyecto muy similar y que a día de hoy todos valoran como un título de culto que conocemos bajo el nombre de Dark Souls. Esto sería en 2011 cuando creó un entorno fantástico con dragones, fantasmas castillos y mucha fantasía que a día de hoy recordada no solamente por sus enemigos sino por su historia y ante todo por su jugabilidad. Tanto es así que acuñó un género propio conocido como Soulslike, cuya premisa se basa en una dificultad media alta o directamente alta en la que al jugador se le penaliza por morir de una forma muy cruel: una vez muerto pierdes las almas recolectadas a menos que regreses al punto donde moriste y la recuperes, pero si no lo consigues esas almas se desvanecerán por completo y tendrás que empezar a recolectarlas de nuevo con todo el tiempo y esfuerzo que eso supone.
Estas mecánicas han sido recreadas por otros juegos, pero en su momento era algo novedoso hasta el punto de ser aclamado por la crítica como uno de los mejores juegos de todos los tiempos. Por supuesto, esto le catapultó en 2014 a ser el presidente de FromSoftware algo que no se había visto nunca.
Durante este año pasaron dos cosas: la primera fue el desarrollo de la secuela de la serie Souls, la cual simplemente se dedicó a supervisar, ya que tenía otro proyecto entre manos en conjunto con Sony que se llamó Bloodborne. Este título es considerado uno de los mejores juegos que PlayStation 4 tiene en su plantel y que todavía no ha salido de su exclusividad ni siquiera para los usuarios de PC. El cambio de temática más victoriana que medieval hizo las delicias de los jugadores que a día de hoy sigue recordándolo como uno de los mejores títulos del sistema y también de la compañía aunque no se puede decir lo mismo que el otro título que cumple con la frase de segundas partes nunca fueron buenas.
Prácticamente nos habíamos acostumbrado en aquel entonces a recibir un juego por año de la casa de Miyazaki hasta el punto que en 2016 recibimos la tercera parte de dark Souls que de nuevo pasó a su dirección y que se notó hasta el punto de recibirlo como una renovación algo conocido con una historia brutal que conectaba los dos juegos anteriores.

Durante un periodo de tres años Miyazaki se dedicó al desarrollo de otro nuevo juego basado en las mecánicas que él mismo había instaurado, pero esta vez apoyado en el período Sengoku de la historia de Japón que a día de hoy es considerado otra obra de arte: Sekiro, Shadows Die Twice con el que ganó el GOTY en 2019. Pero este año no solamente fue pletórico por este galardón sino que también fue un momento en el que Miyazaki hizo otra declaración de intenciones presentando otra genialidad esta vez contando con el apoyo de otra de las grandes mentes de la literatura moderna como fue George R.R. Martin, el padre de juego de tronos que colaboró para crear la historia de un Souls mucho más abierto que recibió el nombre de Elden Ring que también se llevó el GOTY de 2022.
Un presente centrado en la nueva generación
Como puedes ver Hidetaka Miyazaki nos ha brindado a los jugadores algunos de los mejores títulos de la historia de los videojuegos y además sentó las bases de un título que a día de hoy es atractivo para muchas desarrolladoras. Puede que muchos pensasen que con dos GOTYs cosechados en sus dos últimos juegos se tomaría un tiempo de descanso prolongado para saber hacia dónde dirigirse y de hecho eso ha sido lo que ha hecho.
Ten en cuenta que Elden Ring se lanzó en febrero de 2022 y desde entonces los jugadores han esperado mucho tiempo para conocer novedades del actual presidente de from software. De hecho van a pasar diez años del lanzamiento de Dark Souls 3 y siete de Sekiro, por lo que este año ya toca recibir su última obra confirmada como The Duskbloods. De momento poco se sabe de este título más allá de que saldrá en exclusiva para Nintendo Switch 2 al menos de momento, pero todo apunta a que el diseño será mucho más cercano al de Bloodborne que al de la serie Souls o Elden Ring. De momento nos hemos quedado con un sencillo tráiler que muchos visualizan cada día para mentalizarse de lo que viene para el futuro











