Face Swap y Deepfake: qué son y cómo podemos hacer nuestros propios montajes

La manipulación de la imagen está llegando a unas cotas realmente sorprendentes. Si hace poco nos hubiesen dicho que existirían unas aplicaciones en las que podríamos poner nuestra cara en la de un famoso ¡en un vídeo! no lo habríamos creído. Sin embargo, esa tecnología ya ha llegado.

Son dos tecnologías las que están triunfando en redes sociales. Una lleva ya cierto tiempo con nosotros y es la del Face Swap que, simplemente, consiste en intercambiar nuestras caras por las de un amigo. Comenzó a aparecer en aplicaciones como Snapchat y, al principio, solo se usaba para que dos amigos intercambiasen sus caras, ofreciendo un ejemplo grotesco que a muchos les parecía irresistiblemente divertido. Ahora el ‘Face Swap’ ha evolucionado y ya no solo nos quedamos con este truco sencillo sino que va más allá, como el de mezclar varias caras en una, incluso de animales. Es en Snapchat donde vamos a poder realizar el ‘Face Swap’ de una manera mucho más efectiva.

face swap y deepfake

Para realizar un Face Swap en Snapchat solo tenemos que elegir dicha opción en la aplicación, (antes habremos buscado el filtro en el buscador de la app). Cuando la tengamos en la pantalla, se mostrarán dos emoticonos que habremos de coincidir con nuestras caras para que se mezclen adecuadamente. Si lo hemos hecho correctamente, el resultado se verá en pantalla en el acto. En este momento, se habrá de pulsar una vez el botón de obturador para sacar foto o mantenerlo pulsado para conseguir un vídeo.

Deepfake: la metamorfosis es una realidad

El ‘Deepfake’ es una evolución del ‘Face Swap’. Consiste en cambiar la cara de alguien (o tu cara) por el cuerpo de otra persona. Existen resultados verdaderamente sorprendentes. Como ejemplo, un vídeo en el que Jim Carrey hace las veces de Joaquin Phoenix en ‘Joker’.

Aunque pudiese parecer, dados los resultados, que se trata de una tecnología al alcance de unos pocos, nada más lejos de la realidad. Podemos descargar aplicaciones con las que hacer vídeos y GIF similares. Un ejemplo de ello es REFACE, una herramienta en la que podremos poner nuestra cara en una serie de vídeos y GIF predeterminados para luego compartirlo en redes sociales. Y no solo eso sino que, además, también podremos hacer intercambio de rostros.

Su funcionamiento es muy sencillo, solo debemos tomarnos una fotografía con buena iluminación y, luego, buscar el correspondiente motivo en el que queremos incrustarla. Cuidado, porque hay servicio de suscripción, aunque el uso básico es gratuito.

Solo resta advertir que debemos hacer un uso adecuado de esta tecnología y que su único propósito sea el del puro divertimento.

 

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