Guía básica de fotografía manual en el smartphone

Guía básica de fotografía en el smartphone

Sin duda, uno de los aspectos que más nos atraen de los modernos smartphones es la cámara. Pero las cámaras de nuestros teléfonos cada vez son más sofisticadas: nos permiten realizar fotografías en RAW, tenemos acceso a todos los ajustes de experto, HDR… Y muchas veces no sabemos aprovechar todas estas opciones. Así que os presentamos una guía básica para saber todo lo necesario sobre la fotografía en un smartphone.

Parámetros básicos

Es imprescindible conocer algunos términos para poder manejar correctamente cualquier tipo de cámara, así que veamos algunos:

Procesado y revelado de la fotografía

El formato ideal para realizar fotografías es el RAW, porque permite editarlas sin perder nada de calidad. Pero no sirve para compartir y enviar las fotos, porque en RAW el tamaño de la foto es muy grande. Para eso existen formatos como PNG o, sobre todo, JPG, que procesan y comprimen la fotografía, con la consiguiente pérdida de calidad.

Diafragma

Es el elemento cuya apertura permite la entrada de más o menos luz. En el caso de los smartphones esta apertura es fija, yendo desde f/1.7 hasta f/2.7 aproximadamente. Cuanto menor sea este número, mayor apertura tendrá el diafragma y, por tanto, mayor luz llegará al sensor.

Obturador

Es una especie de tapa que limita el tiempo para que pase la luz, conocido como velocidad de obturación porque a mayor velocidad de obturación, más luz entrará. Ajustando esta velocidad podremos conseguir capturar esas atractivas tramas de luz y, al contrario, si disparamos muy rápido parecerá que congelamos el objeto fotografiado.

ISO

El sensor está compuesto de miles de celdas fotosensibles. La ISO lo que hace es amplificar su sensibilidad para capturar la luz, de forma que a mayor ISO (400, 800 o más), captaremos mucha más luz, lo que ayuda en ambientes muy oscuros, pero aumenta el “ruido” de la fotografía, perdiendo definición. Por ello, lo más aconsejable es que tengamos la ISO lo más baja posible.

Enfoque y desenfoque

Técnicamente podríamos decir que enfocar es hacer coincidir los rayos de luz que inciden en la cámara en un punto (llamado foco), que a su vez coincidirá con el sensor de la cámara. Podemos ajustar la cámara para que ésta elija por nosotros el punto de enfoque, pero en las fotografías donde haya mucho movimiento (como los deportes) es aconsejable dejar que la cámara elija por nosotros donde enfocar.

Balance de blancos

El balance de blancos es lo que nos permite regular la temperatura de la fotografía. Mediante este ajuste podemos “arreglar” esas fotografías demasiado amarillas (tonos cálidos), compensado el balance con tonos más fríos, azulados.

Modos de la cámara

Automático

Es el que casi todos nosotros usamos por defecto. La cámara hace todo el trabajo y nosotros solo tenemos que apuntar. El precio de esta comodidad es que así nunca conseguiremos captar con nuestra cámara lo mismo que capta nuestro ojo.

Manual

Es el más complicado pero el más satisfactorio cuando controlamos los parámetros que hemos visto hasta ahora. Merece la pena dedicarle un tiempo a cada ajuste, experimentando con ellos y combinando, por ejemplo, velocidad de obturación e ISO. Es en este modo manual en el que podremos sacar fotografías en RAW.

Modo Retrato

Junto con las cámaras duales de los nuevos smartphones ha llegado este modo que consiste, básicamente, en que una lente capta el fondo y otra capta a la persona u objeto que tengamos más cerca, realizando un efecto de desenfoque del fondo (el efecto bokeh).

HDR

HDR es imprescindible cuando lo que vamos a fotografiar posee varios niveles de iluminación y bastante diferenciados (una foto con fuerte sol, que proyecta sombras muy oscuras, por ejemplo), porque realiza varias fotografías con diferentes niveles de exposición para, luego, combinar todas y hace que se vean lo mejor posible tanto las zonas iluminadas como las más oscuras. Esto es lo que se conoce como conseguir el rango dinámico más adecuado.

 

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