La primera guerra entre robots y humanos ya está en marcha. Y está en la Bolsa

robots-alta-frecuencia-inversion

¿Vamos hacia un mundo dominado por las máquinas? Quizá uno de los mejores ejemplos de escenarios en los que los robots están desplazando a las personas es en la bolsa y en las operaciones de compraventa de acciones. Olvida esos parqués llenos de corredores gritando “¡Compra, compra!” o “¡vende, vende!”. Las grandes operaciones están ¿controladas? por el software.

HFT, las acciones bursátiles a ritmo de pestañeo

Aunque la mayoría de los mercados bursátiles hace tiempo que dejaron atrás los escenarios de películas en los que los agentes de bolsa se reunían en un único lugar, lo cierto es que en los últimos tiempos asistimos, no sin controversia, a la negociación realizada exclusivamente por ordenadores y con una velocidad apenas perceptible por el ojo humano.

Se trata del High Frequency Trading (negociación de Alta Frecuencia), un sistema automatizado que emplean grandes bancos y fondos de inversión, así como los inversores institucionales. Para ello, es necesario tener potentes servidores que ejecuten estos programas, encargados de realizar transacciones por un alto número de pedidos a velocidades extremadamente altas. Es decir, que se llevan a cabo millones de pedidos en múltiples mercados y bolsas en apenas unos segundos.

Existe una competición entre los High Frequency Traders para tener las máquinas más avanzadas y las conexiones más rápidas. No se trata solo de hardware y software, sino de algoritmos, encargados de ejecutar estas operaciones teniendo en cuenta también lo que otros HFT van a hacer.

Legalidad y ética en entredicho

Con la negociación de alta frecuencia los grandes bancos buscan ser más inteligentes y más automatizados y eficientes. Los operadores de alta frecuencia tratan de sacar provecho de los movimientos de los precios causados por las grandes operaciones institucionales. Cuando un fondo de inversión vende un millón de acciones de un título, estos HFTS deciden comprar en masa estos títulos con la esperanza de poder vender las acciones unos pocos minutos más tarde al precio normal. Cuando un fondo de pensiones compra dos millones de acciones, los HFTS venden las acciones con la esperanza de cerrar su posición en un beneficio.

HFT no es tan fácil como parece tras esta explicación. De hecho, existen muchos riesgos inherentes a esta actividad. Por ejemplo, si un HFT se retrasa, otro puede ganarle la partida. Una buena negociación de alta frecuencia tiene que ser rápida, pero teniendo en cuenta que pueden pasar cosas imprevistas que alteren la estrategia.

Además, se corre el riesgo de crear un mercado de dos niveles: uno en el que operan estos grandes servidores y robots automatizados y otro, menos ágil y tecnológicamente avanzado, protagonizado por operadores generalmente más pequeños. Es decir, una clara guerra entre robots y humanos.

La propia Hillary Clinton considera que el crecimiento de las operaciones de alta frecuencia (HFT) ha cargado innecesariamente los mercados y ha permitido estrategias comerciales desleales y abusivas, que a menudo sacan provecho de una estructura de mercado de “dos niveles” dado que las normas legales se han quedado, una vez más, obsoletas ante el avance de la tecnolgoía.

Clinton aboga por un impuesto dirigido específicamente a las técnicas HFT que sean perjudiciales, es decir, aquellas que implican niveles excesivos de cancelación de pedidos, que hacen que los mercados sean menos estables y menos justos, según su visión.

Cabe recordar que Navinder Singh Sarao fue detenido el año pasado por las autoridades de Estados Unidos alegando que sus operaciones informáticas automáticas llevaron a un “flash crash” en 2010, que eliminó mil millones de dólares entre los mercados de valores de Estados Unidos.

Las dos caras de la moneda del HFT

Como todo, la negociación HFT tiene sus partes buenas y otras más problemáticas. Aunque son tecnologías que, por su novedad, aún no hay un estudio claro sobre todas sus repercusiones, sí que se pueden extraer algunas primeras y evidentes consecuecias, tanto positivas como negativas (siendo las últimas las que reclaman la atención de los organismos reguladores).

En la balanza de lo bueno, se asegura que la HFT mejora la eficiencia del mercado, reduciendo los diferenciales y la volatilidad a corto plazo. En este sentido, el establecimiento de un entorno de negociación automatizada ha permitido a los inversores tener información sobre los precios en tiempo real, ha aumentado la competencia entre plataformas de negociación y ha simplificado los procesos de liquidación de órdenes.

entrepreneur-trading

También, se ha apuntado que la HFT incrementa la liquidez del mercado, como consecuencia de las estrategias de creación de mercado y arbitraje que utilizan los operadores de HFT, aunque en esto hay más controversia, ya que también se habla de que podría incrementar la volatilidad del mercado.

En la parte más negativa, los riesgos hablan de la alteración del funcionamiento normal y ordenado del mercado, ya que, como apunta la Comisión Europea, los algoritmos pueden reaccionar de manera desmesurada ante determinadas circunstancias o evoluciones del mercado o, directamente, pueden imposibilitar el funcionamiento regular de los sistemas de negociación por sobrecarga en caso de introducir un número excesivamente elevado de órdenes en el mercado. Incluso, pueden generar órdenes duplicadas o erróneas que perturben el funcionamiento ordenado del mercado.

stock-exchange-deutche

Asimismo, algunas de las estrategias llevadas a cabo por la negociación automatizada y la HFT podrían suponer abuso de mercado, por tratarse de prácticas constitutivas de manipulación. Entre dichas prácticas, la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA, por sus siglas en inglés) ha identificado la introducción de órdenes de escasa cuantía para comprobar el nivel de órdenes ocultas (órdenes ping), la introducción o cancelación de grandes volúmenes de órdenes para crear incertidumbre entre el resto de participantes (quote stuffing) o con la intención de cerrar una operación en sentido opuesto (layering y spoofing), así como la introducción de órdenes para impulsar una tendencia en la cual se puedan abrir o deshacer posiciones a un precio favorable (momentum ignitio).

El secretismo de las empresas

Aunque las empresas e inversores de bolsa a los que hemos preguntado no han querido entrar a valorar este asunto, ni para confirmar si conocen este tipo de herramientas y valorarlas ni para, por supuesto, comentar si las utilizan o no con sus carteras de clientes.

Porque, como vemos, parece que hay cierto secretismo en cuáles son las empresas que participan en estos HTF, puesto que son una herramienta tecnológica potente, nueva y controvertida en la que no está todo dicho aún. Sin embargo, he aquí algunos nombres de empresas que realizan operaciones HTF: KCG, Jump Trading, Optiver, Tower Research Capital (Spire Europe), Citadel, Hudson River Trading, Virtu Financial, Tradebot Systems, Sun Trading, Spot Trading, Two Sigma Investments, Flow Traders, DRW Trading, RSJ Algorithmic Trading, o Cloud9trader.

Etiquetas: