Fresnedillas de la Oliva: el pueblo madrileño que puso a Neil Armstrong en la Luna

“Houston, aquí base tranquilidad. El águila ha aterrizado”. Estallan los aplausos y los abrazos en el Centro de Control de la NASA. Típico momento épico de Hollywood. Pero entre que Neil Armstrong pronunció esas palabras hasta que estas llegaron a Houston pasaron 1,6 segundos. Y por el camino un puñado de ingenieros las habían escuchado antes desde España.

Hace ahora medio siglo, un 20 de julio de 1969, la señal de la Luna tardó 1,3 segundos en llegar a la Tierra. Lo hizo a una antena de 26 metros de diámetro instalada en el municipio madrileño de Fresnedillas de la Oliva. Allí se había construido años atrás una de las tres estaciones para vuelos espaciales tripulados de la NASA (MSFN, por sus siglas en inglés). Desde allí, ya por cable, la voz de Armstrong tardó otros 0,3 segundos en llegar a Houston.

Una Antena DSS-66 entre huertas y olivos

La web del ayuntamiento de Fresnedillas de la Oliva lo tiene claro. Solo refleja dos elementos destacados del patrimonio cultural del pueblo: su fiesta de la vaquilla y su museo lunar. Todo lo que queda de aquel momento histórico en el que la señal de audio viajó de la Luna a la Tierra se encuentra entre las paredes del museo. Incluida una réplica de la Antena DSS-66 que mantenía contacto directo con la misión Apollo 11.

modulo lunar del Apollo 11

Hoy, este municipio de 1.500 habitantes a 50 kilómetros de Madrid se prepara para celebrar que hace 50 años que pusieron al ser humano en la Luna. En ese medio siglo, Fresnedillas de la Oliva ha cambiado mucho. Cuando la NASA llegó por allí en 1965, era un municipio con 400 habitantes, rodeado de olivos y huertas. Pero el paisaje cambió para siempre con la construcción de la antena de 26 metros de diámetro y los edificios que albergarían a los más de 100 técnicos e ingenieros que gestionarían las comunicaciones entre las naves espaciales y Houston.

¿Por qué Fresnedillas?

En los años 50, España había pasado de ser un país cerrado al mundo a uno que intentaba forjar nuevas relaciones internacionales. Los países europeos no veían con buenos ojos la dictadura militar de Franco. Pero Estados Unidos tenía otros planes. El gigante americano se convirtió en el principal valedor de España y los acuerdos entre ambos países se sucedieron. Así, en enero de 1964, se firmó el documento para “la construcción y funcionamiento de una estación de seguimiento de vehículos espaciales y adquisición de datos a unos 47 kilómetros al oeste de Madrid”. Y eso caía, más o menos, por Fresnedillas.

La principal estación de seguimiento del programa Apollo se encontraba en Goldstone, California. Allí sigue en pie, aunque ya no se usa para poner personas en la superficie lunar. La conocida como Apollo antenna también tiene 26 metros de diámetro, un tamaño necesario para evitar cualquier tipo de interferencia.

El programa Apollo fue muy ambicioso para su época y, como tal, requirió una inversión importante en medios, señalan desde el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA). Así, la estación de Goldstone fue replicada en Fresnedillas de la Oliva y en Honeysuckle Creek, Canberra, Australia. “La razón de esta situación es que al estar separadas por 120° de longitud terrestre, se garantizaba que, en cualquier momento del día, alguna de las tres estaciones recibía la señal de la nave espacial”, explican desde el INTA.

huella en la Luna

Después del alunizaje

Cuando la voz de Neil Armstrong llegó a la Tierra aquel 20 de julio de 1969, unos cuantos jarandos (gentilicio de Fresnedillas) estaban en la base. La mayoría se encargaban del mantenimiento y los servicios de hostelería, ya que los ingenieros eran todos personal de la NASA. Había, también, como recogen en la agencia de información científica SINC, un par de técnicos españoles.

La estación de Fresnedillas de la Oliva participó en todas las misiones Apollo desde el número siete y continuó trabajando hasta 1985. Hoy, la estación principal de la NASA en Madrid funciona en Robledo de Chavela, a ocho kilómetros por carretera. Además del alunizaje, la antena de Fresnedillas fue la primera en recibir la foto de la Tierra tomada desde la órbita de la Luna por los tripulantes del Apollo 8. Una foto histórica que cambió la forma en que veíamos nuestro mundo.

estación de Fresnedillas recibe foto de la Tierra

Pero eses no fueron los únicos hitos que guarda en la memoria Fresnedillas. La estación participó en la misión Viking, la primera en aterrizar en Marte. Las Voyager, el primer objeto humano en alcanzar el espacio interestelar. O los proyectos conjuntos entre la NASA y la ESA (la agencia espacial europea) a Saturno y Venus.

“No lo entendía, pero al ver saltar a todos de alegría, supuse que todo había funcionado bien. Luego vimos las imágenes en la televisión que mis padres colocaron en la ventana. Cuando se acabó la conexión, la gente fue a celebrarlo por el pueblo”, recuerda para SINC María Nieves de la Peña, trabajadora de la cafetería de la estación de Fresnedillas. La humanidad había dejado su huella en la Luna y un pequeño pueblo de Madrid había puesto su granito de arena.

Imágenes | Honeysuckle Creek, Wikimedia Commons, NASA