¿Es libre el contenido de un Tweet, una imagen de Instagram o un vídeo de YouTube? ¿Puedo usarlos?

El contenido en internet es tan accesible que podemos caer en el error de pensar que no tiene dueño. O en la tentación de coger ese contenido para nosotros. Basta con copiar y pegar para quedarnos con una fotografía o un texto.

Los vídeos son ligeramente más difíciles de bajar, pero no mucho más. La pregunta clave es: ¿Es libre el contenido de un tuit o una foto en Instagram? ¿Puedo reutilizar un vídeo o un texto? ¿A quién pido permiso?

Derecho de propiedad intelectual

Al navegar por internet, especialmente por las redes sociales, hemos de hacerlo pensando que, por defecto, todo tiene copyright. Esto es que está registrado, tiene dueño, y este no tiene por qué concedernos permisos de uso.

Que algo pueda ser descargado no implica que tengamos el permiso para hacerlo. Este texto puede ser copiado y republicado con facilidad y, sin embargo, tiene autoría (la mía) y dueño (Lenovo).

En el caso de esta web se puede leer en la base “© Copyright 2019 Lenovo” junto al aviso real. Si alguien quiere usar este texto, tendrá que ponerse en contacto con su propietario, y lo mismo aplica para todo en la red.

Aunque veremos que hay soluciones más fáciles en muchos casos. El blog cultural La Piedra de Sísifo usa licencia CC BY-NC-SA 3.0 ES, lo que significa que cualquier persona puede republicar un artículo enlazando a la fuente si con ello no se lucra.

Qué es Creative Commons

legarto fotografia libre de derechos uso

Las licencias Creative Commons son una forma de facilitar la reutilización del contenido. Si un autor sube una fotografía suya bajo la etiqueta CC0 está indicando que puedes hacer con esa imagen lo que quieras. Es el caso de la fotografía del lagarto subida a Unsplash por Duncan Sanchez.

La licencia CC0 indica que ni siquiera tienes que mencionar al artista. Podrías coger esta imagen y usarla en la portada de tu disco. O hacer camisetas y venderlas. Nadie te diría nada porque con el “Creative Commons 0” el artista ya te está dando todos estos permisos por adelantado.

Con la licencia CC BY uno es libre de compartir el contenido siempre y cuando cite la fuente original. Otras licencias, como la CC BY-NC (no comercial) da permisos de uso siempre y cuando se cite la fuente original y no se use el contenido para una finalidad comercial.

La gran ventaja de las licencias CC, que trabajan junto al Copyright, es que el artista te está diciendo cómo quiere compartir (o no) su obra. Estas licencias se pueden otorgar en cualquier momento, y evitan tener que buscar al artista.

¿Puedo insertar un tuit o una imagen de Instagram?

Como hemos adelantado, en redes sociales hay otros mecanismos que nos facilitan mucho la tarea de reutilizar. Observamos un ejemplo interesante mediante la herramienta incrustar. Hemos cogido un tuit y hemos pegado su URL en el blog. Como resultado, el tuit se ha insertado en este.

¿Tenemos permisos? Lo cierto es que sí. Twitter da permiso para incrustar el contenido de su red en diferentes medio, al igual que otorga permisos con sus APIs. Al menos siempre que sea con su herramienta y permanezca interactivo, como es el caso. Es decir, no podríamos hacer un pantallazo y pegarlo aquí, para eso no hay permisos.

Si el ejemplo resulta interesante es porque Enrique Coperías, autor del tuit con el timelapse, no es dueño de las fotografías originales que conforman su vídeo. Tampoco tiene que darnos permiso para incrustar su tuit, algo a lo que volveremos luego.

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Good morning, Earthlings! Anne McClain of @NASAastronauts captured this photo on Feb. 21 from aboard the International Space Station (@ISS), sharing it and saying, "Good morning to our beautiful world, and to all the beautiful people who call it home! #TeamHuman" McClain is currently one of three humans aboard our orbiting laboratory. Each day, the station completes 16 orbits of our home planet as the six humans living and working aboard the station conduct important science and research. Their work will not only benefit life here on Earth, but will help us venture deeper into space than ever before. Credit: NASA #nasa #space #astronaut #humankind #goodmorning #wakeup #earth #home #spacestation #picoftheday #beautiful #palebluedot

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El vídeo que ha subido forma parte de la colección de fotografías del telescopio SDO de la NASA. Este libera su contenido siempre que uno cite la fuente original (licencia CC BY). De modo que su vídeo tiene licencia CC BY porque las licencias de este tipo “se heredan”.

Esto significa que nosotros podríamos descargar el vídeo y subirlo, siempre y cuando citemos el origen de la NASA y a Enrique, que ha hecho el vídeo CC BY con fotos CC BY. Y lo mismo con el caso de Instagram.

Los permisos al insertar un vídeo

Los permisos al insertar un vídeo, un tuit o una tarjeta de Instagram funcionan todos igual. Cualquier persona puede copiar la URL deseada y pegarla en su blog. Lo único que tiene que hacer es conservar el formato. El vídeo de abajo es un ejemplo perfecto.

Hemos pegado esta canción en el blog y para ello no hemos necesitado el permiso de Major Major, su artista. La canción Chinese Drop es suya, y no tenemos permiso para descargarla. Quizá tampoco para reproducirla a nivel comercial en un comercio.

Pero, como la ha subido a YouTube, sí tenemos permiso para insertarla. Lo mismo ocurre con la canción de Mc Kresha que hemos pegado. No podemos descargarla, pero SoundCloud nos da permisos para incrustar.

Cualquier vídeo en YouTube o canción en SoundCloud tiene esta mecánica, salvo excepciones. A veces los dueños no quieren que su contenido se distribuya así, y algunas plataformas permiten elegir. Si no tenemos los permisos, no podremos incrustar, así de fácil.

Además, como el contenido está siempre en la red social del artista, ocurre que si este lo borra también desaparecerá de nuestro espacio. Incrustar  no nos hace co-autores del contenido, a diferencia de reutilizar. No es nuestro, y en cualquier momento podríamos quedarnos sin él.

Consecuencias legales de robar contenido

Al robo de contenido online se lo considera piratería, aunque no debemos confundirla con la conocida descarga ilegal de vídeos y películas. En este caso un tercero ha puesto a nuestro servicio contenido robado. Descargar no es ilegal, pero subir y distribuir sí. Por eso cierran muchos portales.

Pero cuando robamos una fotografía a su autor, nos afecta la Ley de Propiedad Intelectual (Real Decreto Legislativo 1/1996). Es notablemente extensa y sintetizarla en un párrafo resulta imposible, pero por lo general las denuncias pueden acabar en una multa.

En otras palabras, si nos gusta una imagen que veamos en Twitter podemos descargarla. Nadie nos dirá nada y es perfectamente legal. Pero, como no somos sus dueños, no podremos volver a publicarla sin permiso.

 

 

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Imágenes | Soragrit Wongsa, Duncan Sanchez

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