¿Vivir al ritmo de Europa? Necesitamos 2,8 planetas

Los habitantes de Europa sumamos tan solo el 7% de la población mundial. Sin embargo, consumimos una quinta parte de la biocapacidad de la tierra. Si toda la humanidad hiciese el mismo uso de los recursos, necesitaríamos 2,8 planetas para satisfacer nuestras necesidades. 

Un informe de WWF y Global Footprint Network recuerda que estamos agotando los ecosistemas naturales a un ritmo mayor del que pueden renovarse. Tanto, que el día 10 de mayo de 2019 los europeos ya habíamos acabado con los recursos que pueden regenerarse en 12 meses. 

Números rojos

Para lograr un sistema sostenible, deberíamos consumir los recursos al ritmo que la tierra los regenera. Sin embargo, el modelo actual está muy lejos de este ideal. El Día de la Sobrecapacidad de la Tierra es aquel en el que se terminan de consumir los recursos que se pueden regenerar a lo largo de todo el año. En 2018, la media mundial se fijó el 1 de agosto. 

Sin embargo, la fecha llega bastante antes para todos los países de la Unión Europea. En 2019, la media se fijó el 10 de mayo. Casi cinco meses antes que en 1961, año en el que el continente entró en deuda con el planeta el 13 de octubre. 

“Si todas las personas del mundo tuviésemos la misma huella ecológica que el residente medio de la UE, emitiéramos el mismo volumen de dióxido de carbono, consumiéramos la misma cantidad de alimentos, madera y fibras y ocupásemos el mismo espacio construido, el 10 de mayo sería el día en el que la humanidad habría utilizado los recursos naturales que nuestro planeta puede regenerar en todo un año”, señalan en el estudio ‘Vivir por encima de los límites de la naturaleza en Europa’ de WWF y Global Footprint Network. 

Todas las ciudades de Europa sobrepasan los límites de la naturaleza semanas antes que la media mundial.

Para calcular estas fechas, el informe tiene en cuenta nuestro consumo y la capacidad de la tierra para generar recursos y absorber desechos. En otras palabras, nuestra huella ecológica y la biocapacidad del planeta en relación a los productos forestales, la huella de carbono, los cultivos, el pastoreo, la urbanización y la pesca. Ambas se miden en términos de áreas productivas, expresadas en hectáreas globales. Una vez que la demanda supera la capacidad de regeneración, se da una sobrecapacidad ecológica y comenzamos a consumir el capital natural de la tierra.

Un mundo en deuda con el planeta

Actualmente, más del 85% de la población mundial vive en países con déficit ecológico. Según el informe de WWF y Global Footprint Network, China, Estados Unidos, India, Rusia y Brasil son los países con las mayores huellas ecológicas del mundo. Sin embargo, si la UE fuera un país, estaría en tercera posición. 

El primer estado europeo en alcanzar el Día de la Sobrecapacidad en 2019 fue Luxemburgo. El 16 de febrero (tan solo 46 días después de iniciar el año), este país ya entró en déficit ecológico. “La extremadamente alta huella de carbono de Luxemburgo demuestra el efecto de los bajos impuestos al combustible. La gasolina es bastante más económica que en los países vecinos, lo que alienta a los conductores de las regiones circundantes a venir y llenar sus tanques”, explican en el informe. 

Al otro extremo de la balanza está Rumanía, que no alcanza la fecha hasta el 12 de julio. España lo hizo unos días después de la media europea, el 28 de mayo. Se adelantó, así, una quincena a los datos de 2018. Algunos países como Cuba, Marruecos o Níger lo hacen muchos meses después, en diciembre. 

Vivir por encima de la naturaleza

Una vez se alcanza el tope que ofrece la naturaleza, los humanos empezamos a vivir agotando el capital natural de la tierra. “Esto significa más emisiones de carbono de lo que los ecosistemas naturales del planeta pueden absorber, mayor destrucción de biomasa como resultado de la desforestación de la que la naturaleza puede regenerar, agotamiento de las zonas de pesca, erosión del suelo y pérdida de biodiversidad”, señalan. 

Consumimos recursos y alimentos por encima de los límites de la naturaleza.

Los autores del informe resaltan la necesidad de crear medidas urgentes para que el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra se retrase progresivamente. Un plan que encaja con los que buscan proteger y restaurar la naturaleza y los océanos para 2030, lograr un escenario de cero emisiones en 2040 e instaurar un sistema de consumo y alimentación sostenible. 

“El liderazgo continuado de Europa solo puede ser garantizado si invierte en aquellos sectores que estarán en el centro de las economías del futuro, como son las energías renovables, el transporte sostenible y la agricultura y pesquería respetuosas del medio ambiente”, señalan desde WWF y Global Footprint Network. 

Objetivos difíciles de lograr pero no imposibles. La huella ecológica media de los países de la Unión Europea tocó techo en 2007. Desde entonces, ha disminuido un 19%, debido en parte a la crisis económica y al cambio a fuentes de energía con menor emisión de carbono. Del compromiso internacional depende que estas cifras puedan seguir reduciéndose durante las próximas décadas, claves para lograr un futuro sostenible y respetuoso con el medio ambiente. 

Imágenes | Unsplash/Franck V., Unsplash/Pedro Gandra, Unsplash/Johny Goerend

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