La historia completa de ThinkPad: del primer portátil al último

Asociados a presidentes del gobierno, programadores expertos, astronautas. Desempeñando una función clave en lugares remotos y sobreviviendo a las inclemencias del tiempo. A estos escenarios y figuras se ha asociado el ThinkPad, la caja negra, robusta y sutil convertida en el portátil de los 200 millones de unidades vendidas. El Levi’s 501 de computación personal, se ha llegado a decir.

Aunque ThinkPad nació como IBM PC —en 1981, y mucho antes como concepto—, no fue hasta abril de 1992 cuando el primer ThinkPad fue presentado en sociedad bajo el diseño de Richard Sapper en los Yamato Labs de Japón y un precio que superaba los 3.000 dólares actuales. Un equipo puntero en clave tablet-pc apodado con la coletilla 700T.

Escasos meses después e inspirado en las cajas bento (fiambreras de madera), el ThinkPad 700C ganó casi 300 premios en apenas seis semanas. Llegó a ser el símbolo de toda una generación de CEOs y altos cargos empresariales. Un año después, el 750C viajaba al espacio en una misión a gravedad cero. Y este es solo el comienzo de una historia donde Lenovo cambió las reglas del ordenador personal.

Los primeros años

Aquel ThinkPad 700c fue el primero de una filosofía de diseño muy original, la cual situaba un trackpoint en mitad del teclado, considerado por los expertos un elemento clave para agilizar los flujos de trabajo. Junto a la ThinkLight, una luz que iluminaba el teclado para poder trabajar a oscuras, fue en su momento un alarde de innovaciones únicas.

En 1995, el ThinkPad 701C cambió el teclado mariposa por uno desplegable. Dos piezas diagonales que podían volver a unirse tal y como haríamos ante cualquier convertible 2 en 1 de hoy en día. Con una salvedad: de esto hace 25 años. Ese mismo año se presentó el 560, el portátil más delgado del mundo.

El equipo de diseño recurrió a ingredientes muy exclusivos. El magnesio, titanio e incluso la fibra de carbono pasaron a ser elementos comunes en las aleaciones de sus carcasas, dotando así a los equipos de una durabilidad increíble, además de un verdadero peso pluma. Hoy día muchas máquinas buscan emular este logro técnico.

Y si el ThinkPad 755CD fue el primer portátil comercial en incorporar lector de CD-ROM, el 770 de 1997 hizo lo propio aportando una unidad de DVD-ROM en plenos albores del internet doméstico, cuando el vídeo de alta calidad aún andaba en pañales.

La década se cerró con un ThinkPad 240 portentoso, reduciendo el marco respecto a su anterior generación hasta casi la mitad y luciendo una batería que, ya entonces, aguantaba un día entero de batalla.

Nace la generación X

Saltamos a los dosmiles, al año de ‘Los Sims’, ‘Diablo II’ y ‘Counter Strike’. Los ordenadores portátiles ya no eran algo inusual, una rareza para bolsillos selectos, pero la innovación aún era posible. Así que tocaba mover ficha: nació la familia ThinkPad X comenzó con la X20, un portátil de solo 12,1 pulgadas con 10/20 GB de disco duro y 128 megas de RAM. Era tan seguro y estable que se convirtió en el líder de ventas y, aún hoy, recibe continuaciones, como veremos más adelante.

Tras un puñado de iteraciones —X21 y X22 en 2001, X23, X24, X30 en 2002, X31 y X40 en 2003, inaugurando la línea Thin and Light—, el ThinkPad T42 fue el primer ordenador ThinkPad en exhibir lector de huellas. A esta seguridad biométrica se sumaba un chip de seguridad integrado que lo convirtieron en el favorito de muchos informáticos y expertos IT.

Un pequeña revolución táctil

Y en 2005 llegó el cambio más radical con la X41 Tablet. Muchos diseñadores aún insisten en que este convertible es la mejor tablet jamás construida, una tablet con lápiz digital diseñada y fabricada por Lenovo. Créetelo, aún hoy se comercializan los lápices digitales de esta tablet.

Pero si por algo 2005 fue un año apoteósico, la razón es bien distinta: IBM vendió el negocio a Lenovo, en pleno apogeo de esta, que tomó el relevo para seguir construyendo equipos de primer nivel siguiendo las mismas reglas: sistemas robustos, estéticamente sobrios y muy fiables. La rareza del año se cumplió con el X32, un sistema olvidado y uno de los pioneros en incorporar Gigabit LAN.

2006 trajo el ThinkPad X60 y X60s como parte de una nueva serie de equipos ultradelgados con nuevas características gracias a los gráficos del Intel GMA 950. La tablet X61 pecó de continuista, aunque la calidad de la batería y lápiz digital no tenían competencia en todo el mercado.

Y en 2008 aterrizó una nueva y revolucionaria familia. Los X200 y X300. Estos equipos son tan estables y duraderos que existen webs especializadas dedicadas en exclusiva a vender repuestos.

El X300, apodado Kodachi, es considerado el abuelo del actual X1 Carbon, un prodigio de la ingeniería fabricado en fibra de carbono, con disco duro sólido en tiempos de Windows XP. La pantalla también cambiaba, dando el salto del TDT al LED-backlit TN LCD. El éxito de este portátil dio pie a una versión mejorada, el X300s, con menos de una pulgada de grosor y un rendimiento espectacular.

Y si la unidad DVD o el sensor de huellas calaban entre otros fabricantes, esta vez Lenovo se adelantó introduciendo conectividad WiFi sin necesidad de recurrir a una ExpressCard o PC Card.

El mercado actual

Los X100e y Mini 10 llegaron en 2010. Los X201, X201i y X201s pocos meses después. Los X120e, X121e y el X220, en 2011. La tablet de serie siguió evolucionando. Y el X1 fue presentado en mayo del mismo año como el nuevo paso adelante dentro de la serie ThinkPad. Ocho horas de batería y 8 GB de RAM eran más que suficiente.

El citado X1 Carbon no fue presentado hasta el 15 de mayor de 2012, el primero comercializado en China y el primero que presentaba una reposición de varias teclas, eliminando las teclas de función para dejar paso a un trackpad de mayor tamaño.

Y en 2013, Lenovo cerró su alianza con Google a través del X131e Chromebook. Tampoco nos olvidemos de los X240 and X240s, del mismo año, o de Helix, el ejercicio más vanguardista de la marca orientado a profesionales IT. La mitad de esta década se saldó con un X250 de tercera generación y procesador Broadwell, heredero de los ultrabooks X240 and X240s.

ThinkPads para todos

En su búsqueda de acercarse a más tipologías de usuario, Thinkpad creció con las económicas series E y L —además de la familia IdeaPad— y el nombre adquirió otra coletilla extra: Yoga. Yoga es hoy la escisión conceptual y familia de portátiles más victoriosa de la marca.

En 2018, los ThinkPad X1 Carbon y X1 Yoga —primer ThinkPad basado en aluminio— se convirtieron en verdaderos multiventas, copando premios y vinculándose, una vez más, a ejecutivos e informáticos. Todavía siguen produciéndose. Por ejemplo, Lenovo presentó este 2020 el Yoga 5G, primer portátil del mundo con conectividad 5G, lo cual garantiza una latencia mínima en la navegación.

Y aún deberíamos hablar del Lenovo ThinkPad X1 Fold, portátil con pantalla plegable que hereda lo mejor de las tablets y notebooks y las aplica en la informática tradicional. Su bisagra prácticamente imperceptible y su moderna construcción lo han situado en la barrera de los 2.500 dólares.

Por su parte, los ThinkPad X1 Carbon y X1 Yoga de 2020 han dado el salto tecnológico y no solo cuentan con procesadores Intel Core de 10ª Gen, teclas específicas para videollamadas y pantallas de resolución UHD, también han comenzado a comercializarse con Fedora, la popular distribución de Linux. La familia nunca ha estado mejor acompañada.

Imágenes | Portada de NASA

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