Tecnología inalámbrica NFC: qué es, para qué sirve y qué móviles cuentan con ella

¿Sabes lo que significan las siglas NFC? ¿Qué tecnología se esconde tras ellas? ¿Qué usos existen más allá de las conocidas etiquetas que comienzan a pitar en cuanto las sacamos de los probadores de ropa? Si bien la tecnología NFC (Near Field Communication) no tiene nada de novedoso —el estándar data del año 2003, la patente de veinte años antes— sí que ha ido implementándose en más y más servicios hasta convertirse, junto al código QR, en un imprescindible para el comercio.

Para compartir archivos entre dos móviles, para activar tareas, para emparejar dispositivos Bluetooth o para realizar transacciones financieras con solo acercar nuestro reloj, pulsera o smartphone; el NFC es hoy día una alternativa muy útil.

Qué es la tecnología NFC

NFC es el acrónimo de “comunicación de campo cercano”. Es decir, una forma de comunicación a muy corta distancia (nunca más de 20 cm) y baja velocidad (hasta los 424 kbit/s) que opera en la banda de los 13,56 MHz y sirve para complementarse con otros sistemas de lectura cercana, como los códigos QR, códigos de barras y etiquetado mediante radiofrecuencia (RFID).

Como vemos, su campo de acción es muy escaso y reducido, pero ideal para operaciones de poco “peso” informático. La tecnología NFC puede ser usada de dos formas distintas:

  • Activa, cuando los dos dispositivos poseen un chip NFC y se crea el campo electromagnético propicio para compartir información.
  • Pasiva, cuando solo uno de los dispositivos emite y el otro actúa de receptor en el intercambio de información, mediante lo que se conoce como modulación de la carga.

Históricamente, no fue hasta el año 2010 cuando se presentó el primer smartphone compatible con esta tecnología. Al año siguiente llegaría el primer terminal Android implementando NFC en sus sistema. Pero aún tardaría un par de años extra, cuando aterrizase entre las funciones de la app Android Pay, en convertirse en un estándar para pagar.

Para qué sirve NFC

Como ya adelantábamos, la tecnología NFC posee múltiples funciones. Las más utilizadas y habituales son las siguientes:

  • Servir de identificador simple: cualquier dispositivo equipado con un chip NFC puede convertirse en un dispositivo de identificación. Desde la tarjeta recargable del bus hasta el identificador para acceder al recinto ferial de algún evento. También pueden ser usados como llaveros, o estar dentro del collar de nuestra mascota y servir como archivo de toda su información vital clave.
  • Intercambiar datos: esto es lo que suele llamarse actuar como un NFC peer-to-peer, y requiere NFC activo. Es decir, estar disponible en los dos dispositivos donde se intercambian datos.
  • Sincronización de dispositivos: esta función es cada vez más utilizada por gadgets como los auriculares con cancelación de ruido activa, ya que propone una sincronización más sencilla e inmediata que a través de Bluetooth.
  • Automatizar funciones: desde activar el Bluetooth de un dispositivo —el del coche, por ejemplo— hasta acceder a la misma red WiFi, pasando por poner varios dispositivos en Modo Avión o Modo vibración, etcétera. Mediante tags NFC (que pueden ser pegatinas o tarjetas) podemos realizar este proceso de manera muy simple.
  • Realizar pagos: uno de los usos más extendidos, ágiles y sin comprometer la seguridad. Con el smartphone o una tarjeta contactless ni siquiera necesitas introducir un PIN para realizar una compra con un coste inferior a 20 €.

¿Es segura la tecnología NFC?

Este es un viejo debate que siempre arquea cejas entre los usuarios: ¿y si se clona o copia el chip NFC y se utiliza para operar de manera fraudulenta? Bien, esto no es sencillo, ya que cada chip cuenta con un identificador único, en primer lugar.

En segundo lugar, la normativa PSD2 impone en cada transacción la activación de dos factores, ya sea algo que tenemos (un factor de posesión, como la tarjeta física o smartphone), algo que sabemos (un factor de conocimiento, como el PIN) o algo que somos, es decir, un factor biométrico que puede ser un escáner de iris o de huella dactilar. Si bien los pagos inferiores a 20 € no requieren validación (o hasta 50 € con el nuevo estándar), cada cierto tiempo o tras 5 transacciones consecutivas sin identificar se solicita una autenticación automática.

Además, el NFC requiere una comunicación entre dispositivos inferior a 20 cm, lo que exige un contacto bastante cercano. No existe ningún dispositivo incorruptible ni ninguna medida de seguridad 100 % inviolable, pero la tecnología NFC no es menos segura que cualquier otro de los métodos de pago o control de información.

Cómo se activa NFC

Si bien la gran mayoría de terminales cuentan con conexión NFC, no siempre viene activado por defecto. Así podrás comprobarlo:

  • En Android: en dispositivos Android 4.2 en adelante, para activarlo solo tendremos que acceder al icono de la rueda dentada. Así, entraremos en los Ajustes del sistema. La ruta común suele ser: Ajustes > Conexiones inalámbricas: en algunos dispositivos chinos, por ejemplo, tendremos que bajar hasta la opción “Conexión y compartir”, después entrar en “VPN” y activarlo o desactivarlo. En otros, llegaremos a la función “Red e Internet” y, después, entraremos en  “VPN” y “Añadir red VPN”, o solo tendremos que activar la función. Para realizar pagos, habremos de asegurarnos que en las notificaciones esté activada la función “toca y paga” o algún indicador de nombre similar. Existe, además, una app para comprobar si tu dispositivo es compatible con NFC.
  • En dispositivos iOS, NFC está disponible desde la versión 6 en adelante y, si bien se encuentra muy limitado, siempre viene activado por defecto, de manera que no tendremos que tocar ningún parámetro interno.

Qué móviles cuentan con NFC

Si no te la quieres jugar, debes saber que los últimos dispositivos de Lenovo cuentan con esta función activada de manera predefinida. Los últimos Motorola Razr y Motorola Razr 5G —un avanzado «tipo concha» con doble pantalla que apuesta por pantalla OLED plegable de 6,2″ y un potente procesador Snapdragon 756 G— son 100 % compatibles con esta tecnología inalámbrica, tanto para emparejar accesorios como para realizar pagos.

Por su parte, el celebrado Legion Phone Duel, primer móvil gaming de Lenovo con cámara pop-up lateral con la cual podemos realizar un streaming al vuelo, también incorpora esta tecnología activada por defecto. Además, con sus 16 GB de memoria RAM no vas a notar ningún tipo de latencia al usarlo.

Imágenes | Unsplash (1), Lenovo, PxHere (1)

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