Tu guía para escoger el mejor portátil gaming

El futuro del gaming es portátil. Eso está cada vez más claro. Los jugadores buscan equipos ligeros que puedan trasportar allá donde vayan para disfrutar de sus juegos favoritos. Para los fabricantes esto es todo un reto, pues tienen que ser capaces de concentrar toda la potencia de un ordenador de sobremesa en la mitad de espacio.

Sin embargo, empresas como Lenovo están saliendo airosas creando modelos portátiles que son auténticas estaciones de combate. Si estás pensando en comprarte un portátil pero no tienes claro qué es lo importante, nosotros te lo contamos.

 

Lo más importante

A la hora de buscar un nuevo equipo hay una serie de componentes en los que tenemos que fijarnos. El procesador, la tarjeta gráfica y la memoria es lo primero que tendremos en cuenta.

El procesador o CPU es el encargado de coordinar al resto de los componentes del equipo. Se encarga de descifrar todo lo que se ejecuta en nuestro ordenador y hacerle llegar esa información a los componentes adecuados. La marca que copa el mercado es Intel. Si buscáramos un portátil gamer lo mínimo que tendríamos que tener sería un Intel Core i5. Por ejemplo, con un i7 tendríamos una mayor fluidez y velocidad.

 

Una buena gráfica

El siguiente punto importante es la tarjeta gráfica, conocida también como GPU. Probablemente sea el elemento más importante de nuestro equipo. Es la encargada de traducir los datos que recibe en forma de señales para el monitor en imágenes visibles en la pantalla. Actualmente podemos encontrarnos con tres tipos de tarjeta, y saber diferenciarlas es muy necesario a la hora de hacernos con un nuevo equipo.

En primer lugar tenemos las GPU integradas. Durante su funcionamiento emplean la memoria RAM del sistema. Por ello, su rendimiento es más lento que el del resto de gráficas. Por otra parte encontramos las GPU dedicadas, las más adecuadas para el usuario gamer. Están orientadas a procesar los gráficos de forma intensiva, lo que consiguen gracias a su gran potencia. Se diferencian de las anteriores en que tienen su propia memoria dedicada, VRAM o memoria de vídeo. Gracias a ello funcionan mucho más rápido. El tercer tipo sería un híbrido entre ambas que presenta un rendimiento de nivel medio.

Seguro que a todos os suenan las dos empresas que lideran el mercado de GPUs: NVIDIA y AMD (aunque ahora Intel se ha lanzado al mercado). Si estuviéramos adquiriendo un nuevo equipo destinado al gaming, tendríamos que buscar mínimo una AMD RX 470 o una NVIDIA GTX 1060.

 

Pensando en la RAM

Por último pero no menos importante, el tercer componente principal es la memoria RAM y el almacenamiento. Actúa como un búffer entre el disco duro y la CPU. De no tener une buena RAM, los datos se procesarían en el disco duro y aparecería el efecto cuello de botella, que limitaría enormemente el rendimiento de nuestro aparato.

Si se trata de un equipo para gamers, es aconsejable que presente un mínimo de 4GB de RAM. Si queremos un equipo aún más potente deberemos irnos a los 8GB. En cuanto al almacenamiento extra, es importante fijarnos si el equipo cuenta con un SSD o disco duro en estado sólido. Estos discos tienen una velocidad de transferencia mayor que la de cualquier otro, por lo que nuestro portátil funcionará con mucha más fluidez.

 

Otros imprescindibles

Ya os hemos hablado de los tres componentes principales pero la cosa no termina ahí. Cuando vayamos a adquirir un nuevo equipo portátil no podemos olvidarnos de temas como la refrigeración, el diseño, el teclado… otros puntos que marcarán la diferencia y calidad del aparato.

Comenzaremos con la refrigeración. Este aspecto es el gran olvidado cuando se piensa en portátiles pero lo cierto es que de él depende el correcto funcionamiento de cada uno de los componentes del equipo.

Los portátiles de gaming suelen refrigerarse a través de eficientes ventiladores, heatpipes encargados de disipar el calor y (pocas veces, debido su pequeño tamaño) de refrigeración líquida. El equipo que elijamos debe tener una buen sistema de refrigeración. De no ser así, además de perder productividad, de nada nos serviría hacer overclocling. Esta técnica, consistente en subir la velocidad de la CPU para tener mayor rendimiento, genera una enorme cantidad de calor. De no disiparse bien, podríamos cargarnos nuestro portátil entero.

El audio y la visión son también importantes. Aunque realmente el gamer acabará comprándose unos casco con micrófono incorporado, no pasa lo mismo con la pantalla. El tamaño (pulgadas) dependerá de nuestras propias preferencias. Por poner un ejemplo, una pantalla de 15 pulgadas nos dará una visibilidad menor que una de 18 aunque con mayor portabilidad. Se recomienda que sean LED y anti reflectantes (Anti-Glare) para no dañar nuestros ojos. Además, debe tener una resolución mínima de 1920×1080.

 

Nada vale sin un buen diseño

Siguiendo en la misma línea importa también el teclado. Es imprescindible que cumpla una serie de características: teclas macro programables, buen tiempo de respuesta, amplia vida útil, función anti- ghosting y, por supuesto, un buen diseño que nos permita manejarlo de forma rápida.

El diseño debe ser de lo primero en lo que nos fijemos cuando adquiramos nuestro nuevo portátil. En este caso, la ergonomía manda. Cada vez son más los portátiles ligeros y fáciles de transportar. Los usuarios buscan movilidad y comodidad. Por eso es importante que su diseño acompañe a la fisionomía de nuestros brazos, evitando dolencias como el síndrome del túnel carpiano.

Además, deben presentar una correcta retroiluminación para que veamos dónde pulsamos en la oscuridad de nuestra habitación, escenario de combate favorito de muchos. Lógicamente, a parte de bonitos, los materiales con los que el portátil esté fabricado deben ser resistentes y favorecer la ventilación.

 

La gran apuesta de Lenovo

Aunque son muchos requisitos los que deben combinarse para llegar a encontrar un buen portátil, a algunas marcas no se les resisten los retos. Lenovo, por ejemplo, nos propone un equipo que cumple y recumple todo lo que hemos dicho antes: el Lenovo Legion Y920.

Este portátil está equipado con un procesador Intel Core i7 de hasta séptima generación, de los más avanzados de su gama. La gráfica que nos encontramos en el Legion Y920 es una GTX 1070, más que suficiente para que nuestro equipo funcione a las mil maravillas. En cuanto a la RAM, trae 16 GB instalados ampliables hasta 64. Para acompañarla incluye almacenamiento HDD de hasta 2TB y/o SSD PCle de 1TB.

Este equipo cuenta con una buena refrigeración a través de ventiladores que disipa el calor de la forma más rápida posible. Su diseño es fino, tiene un grosor de solo 3,6cm y un peso algo superior a los cuatro kilos. Está fabricado en aluminio, lo que le da un toque metálico y elegante a la vez que favorece la buena ventilación del portátil. Además, el teclado mecánico está perfectamente retroiluminado y la pantalla, de 17,3 pulgadas, presenta tecnología anti-glare.

El futuro es portátil

Después de todo lo que hemos visto queda claro que un portátil puede ser igual de efectivo que un ordenador de sobremesa. Siempre y cuando esté bien equipado, claro. Los usuarios dan cada vez más prioridad a la movilidad. Ahora, podemos disfrutar jugando con nuestro propio equipo allá donde vayamos. El futuro del gaming es portátil.

 

 

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