¿Una turbina eólica telescópica? Las Islas Canarias como el laboratorio de renovables de Europa

Europa quiere extraer todo el potencial eléctrico de sus mares. Durante 2018, se instalaron 2,6 gigavatios de nueva capacidad eólica marina. La mitad, en aguas de Reino Unido. En España, solo se instaló una única turbina, en las Islas Canarias. Sin embargo, el proyecto promete simplificar y abaratar costes para la industria eólica de todo el continente. Se trata de un aerogenerador telescópico flotante.

El prototipo se ha instalado a 1,3 millas náuticas de la costa de Jinámar, al noreste de la isla de Gran Canaria. La turbina fue trasladada durante el verano pasado desde el puerto de Arinaga, donde se construyó. Y el traslado se hizo sin necesidad de emplear buques para cargas pesadas. Así es la tecnología canaria que puede conectar los mares y avanzar en el sueño de una red eléctrica europea única e inteligente.

turbina eólica telescópica

EISA y ELICAN: tres años y 20 millones de euros

Europa cuenta con 105 parques eólicos marinos, según el último informe de Wind Europe. En total, la región suma 18,5 gigavatios de capacidad. Es el equivalente a unas 18 centrales nucleares de capacidad media, como las de Vandellós II o Trillo en España. Países como Reino Unido y Alemania son los que más avanzadas tienen sus infraestructuras eólicas marinas. La turbina telescópica de Canarias es el segundo aerogenerador marino que se instala en España.

El potencial de las turbinas marinas es alto, sobre todo en una región con tantos kilómetros de costa como la europea. Además, los aerogeneradores marinos son capaces de producir más energía, ya que no tienen tantas restricciones de tamaño como los terrestres y las velocidades del viento en el mar son superiores y más estables que en tierra. Sin embargo, entre sus inconvenientes, figuran las dificultades de transporte, instalación y mantenimiento en el mar.

Con el objetivo de superar esos obstáculos, en 2015 nació el proyecto ELISA de la Unión Europea. Dotado con 3,5 millones de euros y coordinado por la española Esteyco, el proyecto buscó reducir costes, aumentar la capacidad de las turbinas y facilitar su instalación. Tras él, llegó el proyecto ELICAN en 2016. Esteyco también fue la encargada de liderar su desarrollo con la participación de Adwen, Gamesa y Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN), las tres españolas, Ale (Países Bajos) y Dewi (Alemania). En este caso, el presupuesto superó los 17 millones de euros.

turbina eólica telescópica

 

El resultado: una turbina pionera

Los tres años de investigación se materializaron el pasado mes de agosto en el parque del consorcio Plataforma Oceánica de Canarias. Una turbina de 5 megavatios de potencia se fijó al suelo atlántico. ¿Las novedades? Está construida en hormigón, cuenta con una estructura de flotación que evita que tenga que ser cargada por un buque y dispone de una torre telescópica de autoelevación.

Tal como explican desde Esteyco, la idea es tan sencilla como innovadora. La torre, plegada sobre si misma como si se tratase de un mango telescópico cualquiera (como el de un palo-selfi), se construye sobre una estructura de tanques de hormigón capaz de flotar. Esta se arrastra hasta el lugar de instalación, donde los tanques se llenan de agua y se desplazan hasta el fondo (desplegando una de las partes de la torre telescópica). Por último, se despliega el tercer tramo y la turbina está lista para funcionar.

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Las ventajas, de acuerdo con la web del proyecto, son muchas. Se prevé que esta tecnología reduzca un 30% la huella de carbono de la turbina gracias al menor consumo energético durante la fase de transporte. Y una reducción de costes de alrededor del 35% respecto a las prácticas convencionales. Además, el hormigón resiste bien las condiciones marinas, con lo que también se reducen las necesidades de mantenimiento.

Una red eléctrica única e inteligente

El proyecto ELISA y el proyecto ELICAN recibieron financiación de la iniciativa Horizonte 2020 de la Unión Europea. Uno de los grandes (y ambiciosos) objetivos de H2020 es construir una red eléctrica europea unificada e inteligente. Es decir, partiendo de las dificultades de almacenamiento de la electricidad, la idea es construir una red eléctrica continental en la que la energía se mueva en función de la demanda, independientemente de dónde haya sido generada. La idea es clave para aumentar el peso de las renovables (capaces de generar mucha potencia, pero de forma inestable) en el mix energético de la región.

Bajo el paraguas de este objetivo, se ha financiado desde la investigación en energía solar y eólica o sistemas de gestión de energía flexibles hasta el desarrollo de nuevos modelos de negocio. En el horizonte, avanzar hacia una sociedad con bajas emisiones de carbono y facilitar las inversiones públicas y privadas para completar la ansiada transición hacia las energías limpias.

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Imágenes | Esteyco, ELICAN, Unsplash/Ian Simpson