«¡Ah, matemáticas!». Las matriculaciones en carreras técnicas, en caída libre

Las matemáticas asustan desde tiempos inmemoriales. Durante décadas ha sido una de la asignaturas consideradas más difíciles y con más suspensos. Se ha creado una injustificada cultura de pánico a los números, y los resultados son una población de bajas competencias técnicas.

Así lo recoge el informe ‘El desafío de las vocaciones STEM’ (EY). Las matemáticas han pasado de ser una carrera que solo servía para dar clases o contadas posiciones del mundo académico, a ser una profesión altamente demandada con una tasa de paro casi técnico. Se los rifan.

¿Cuánta gente se matricula en carreras técnicas?

Mientras que en Primaria las matemáticas están bien valoradas por los estudiantes, la ESO cambia mucho la perspectiva. Empiezan los suspensos y el 73% de los estudiantes admiten tener problemas para entender la materia, según el informe de EY realizado en colaboración con DigitalES.

Por un lado es comprensible, ya que esta cambia de la aritmética simple y empieza a incluir operaciones más avanzadas como fracciones, proporcionalidad, ecuaciones, porcentajes, estadística, etc. Por otro, el resto de asignaturas también aumentan su grado de dificultad.

Quizá esta dificultad endémica sea la que lleve a los universitarios a no elegir carreras STEM. Entre 2010 y 2017 las matriculaciones en carreras de ciencia, ingeniería, tecnología y matemática se redujeron un 28%. Solo en el último año parece repuntar (con fuerza) en algunas carreras y territorios.

Por ejemplo, en la Universidad de Málaga se han duplicado las matriculaciones en matemáticas en cinco años al ser la ciudad un atractor del talento de la zona, pero no es la tendencia global del país. De media, estas bajan pese a su conocido éxito.

¿Qué carreras técnicas tienen más éxito?

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Hacia 2015 se hizo patente que los matemáticos tendrían el futuro casi asegurado en un entorno laboral mucho más difícil para quienes no adquieren estas capacidades técnicas. Las matemáticas se demandaban en biología, política, empresas, etc., debido a su transversalidad, la capacidad de creación de modelos y su unión de amor con la computación, presente en todo.

A mediados de 2019 se dio a conocer que el 100% de los matemáticos encontraba trabajo durante el primer año tras la carrera. No existe otra carrera con esta tasa de colocación, ni de lejos, aunque en general las STEM tienen muy buena colocación. Hasta el punto de que al 40% de las empresas especializadas tienen complicado encontrar talento y el 10% de las ofertas quedan sin cubrir.

De hecho se estima que hacia 2020 cerca de dos millones de empleos quedarán vacantes en España a falta de profesionales STEM, según la consultora Randstad. Esto puede lastrar notablemente nuestra producción técnica, ya de por sí escueta.

De las 20 titulaciones más demandadas en 2018 publicadas por Infoempleo Adecco, 10 pertenecen a STEM y las 20 aparecen en tipos de trabajo relacionado con la computación, la matemática y la optimización de procesos.

Por qué no se matricula más gente

A pesar de la elevada demanda aún hay muchas reticencias respecto a las carreras científicas o ingenieriles. En el estudio de EY mencionado se dan algunas pistas respecto a las diferentes causas, y llama la atención la falta de adecuación a la realidad.

Así, por ejemplo, el 40% alude a la “dificultad académica” que, como ingeniero titulado, me veo en la obligación de cuestionar y rebatir. Todas las carreras pueden resultar abrumadoras, y las técnicas no son particularmente difíciles. Se trata de un mito muy extendido, como la creencia de que los ingenieros somos más inteligentes. No lo somos ni de cerca.

Llaman aún más la atención de quien no tiene claro en qué trabajaría después de graduarse (25%), cuando el arco laboral es enorme; quienes piensan que es difícil encontrar trabajo (9%), pese a las cifras de demanda; o quienes piensan que la inversión no merece la pena económicamente (7%). Hay mucho mito respecto a las STEM. Las cifras indican que hay trabajo y el salario es alto.

aprender matematicas te va a dar salidas laborales

La huída de las STEM ha sido aún más marcada en las mujeres, cumpliendose la “paradoja de la igualdad” (a más igualdad, más diferencias entre hombres y mujeres). El problema de que bajen las matriculadas en carreras técnicas es que, dentro de unas décadas, podríamos ver acrecentada la brecha de salario al ser estas carreras las más demandadas y con mejores salarios.

Rango salarial de las carreras técnicas

En 2014 un artículo publicado en Idealista y que tomaba como referencia valores norteamericanos situaba el salario medio en los 103.310 dólares (77.155 euros al cambio) de aquél entonces, sin corregir por inflación. De media.

En 2018 un matemático español confirmaba esta cifra afirmando que “quienes trabajan con megadatos pueden estar ganando tranquilamente 60.000 o 70.000 euros al año”. Para ubicarnos, el salario medio en España es de 23.646 euros, el mediano de 19.830 euros y el más frecuente de 17.482 euros, según el INE.

Es posible que no hayas entendido bien estos últimos tres datos, en cuyo caso quizá tampoco entiendas por qué el baloncesto es un deporte de medias y el fútbol de desviaciones estándar.

Que haya mucha gente que no lo entienda es el motivo principal por la que los matemáticos ganan tanto dinero (en el sector privado): la demanda es enorme. En el ámbito público no hay diferencia respecto a otros colegas de otras materias.

En otras titulaciones, como la ingeniería informática, un recién titulado se mueve en un rango de 18.000 a 22.000 euros bruto anual, según la Universidad Europea. Lo repetimos de nuevo: las carreras STEM están muy bien valoradas por todo lo que son capaces de aportar a la sociedad. Si estás planteandote qué estudiar, considera echar un vistazo a sus salidas.

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Imágenes | iStock/Ridofranz, iStock/nd3000, iStock/RossHelen

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