Block by block: así es la iniciativa que transforma las ciudades con Minecraft

Desde que nació hace ya más de una década, Minecraft ha demostrado ser mucho más que un videojuego: se ha introducido de lleno en colegios, universidades y hasta estudios de arquitectura. Ha servido, además, para que comunidades de diferentes regiones del mundo se atrevan a imaginar su entorno y diseñar soluciones para sus problemas.

Una iniciativa de la ONU y Mojang, la empresa que está detrás de Minecraft, apoya proyectos diseñados con el popular videojuego, para hacer los asentamientos humanos más inclusivos, seguros, resistentes y sostenibles.

De las calles de Vietnam a las escuelas de Sudáfrica

“Odio el túnel y nunca me gusta atravesarlo sola, pero tengo que hacerlo al menos dos veces al día cuando voy a la escuela”, explica Nguyen Ngoc Anh, una adolescente de Hanoi (Vietnam). El túnel al que hace referencia se encuentra en Kim Chung, un barrio con zonas poco seguras y mal iluminadas. “Tenemos muchas ideas sobre cómo hacerlo más agradable, para que las personas aprendan a tratarlo mejor y luego pueda ser un lugar más seguro para todos”.

Estas ideas se transformaron en 2017 en un proyecto real financiado por Block by Block. Como parte de uno de los talleres principales, un grupo de adolescentes analizó el área que les separa la escuela. Entre los principales problemas encontraron rincones oscuros, montones de basura y zonas poco higiénicas. Otro era el ruido. El mismo túnel se encuentra bajo una autopista de cinco carriles, por lo que nadie podría escucharlas en caso de tener algún problema.

Mano a mano con el equipo de Minecraft, 45 adolescentes rediseñaron el vecindario a través del videojuego. Añadieron fuentes de iluminación, señales y elementos de seguridad. El tercer paso fue presentar su proyecto a ONG y políticos vietnamitas. Hoy, parte de sus propuestas se han convertido en realidad.

Block by Block está detrás de proyectos en los cinco continentes.

Al otro lado del mundo, en Mdantsane (El Cabo Oriental, Sudáfrica), un grupo de jóvenes se enfrentaba a otro desafío para acudir cada día a la escuela. El Vukuhambe Special School es un centro adaptado para niños con discapacidades físicas. Sin embargo, un diseño obsoleto y la falta de mantenimiento habían hecho que alguna de las rampas, los pasillos y los baños quedasen inutilizados.

Mapeo y soluciones en un videojuego

En abril de 2018, Block by Block celebró un taller de Minecraft de varios días en colaboración con Urbanists for Equity and People’s Environment Planning, en el que los estudiantes mapearon la escuela y propusieron diversos cambios. Al igual que sucedió en Hanoi, varias de sus propuestas fueron aprobadas. Baños y espacios al aire libre más accesibles, un gimnasio y hasta la posibilidad de mejorar la comunicación con la carretera principal más próxima a la escuela fueron algunas de ellas.

“Ser diseñador no significa necesariamente saber dibujar, sino tener ideas para ayudar a los profesionales. El taller de Minecraft fue una gran experiencia que nos ha permitido soñar y diseñar la escuela que queremos”, señala Asisipho Peter, uno de los alumnos de la escuela que participó en el taller de Block by Block.

La tecnología: un lenguaje conocido

Block by Block da voz y herramientas a miembros de la sociedad que normalmente no tienen la capacidad de generar el cambio. Jóvenes, niños o vecinos de barrios desfavorecidos, por ejemplo. Personas que, por otro lado, suelen ser las que más conocen y sufren los problemas de las ciudades o las comunidades.

Gracias a la tecnología, pueden dar forma a sus ideas y presentar proyectos para transformar su entorno. Varias veces al año, un comité de expertos en espacio público, planificación urbana y arquitectura se reúnen para seleccionar los proyectos más interesantes.

Se tiene en cuenta, en primer lugar, la temática. Block by Block prioriza aquellos proyectos que giran alrededor de la igualdad de género, el empoderamiento juvenil, los derechos de refugiados y migrantes, el cambio climático, la accesibilidad, la creación de empleo, el patrimonio cultural, la inclusión social y los derechos humanos, entre otros.

En segundo lugar, su viabilidad. Analizan la sostenibilidad financiera del proyecto, la capacidad de los socios para llevarlo a cabo, el diseño, el impacto económico y sus vínculos con la política local y global. Se busca también que las soluciones puedan servir como catalizadores del cambio en su entorno.

Los proyectos apoyados por Block by Block han transformado ciudades y asentamientos en los cinco continentes. Se han mejorado escuelas, espacios públicos y campos de refugiados. Pero, además, han servido para dar confianza y soluciones a cientos de personas que no tenían la posibilidad de hacerse oír. El primer paso para lograr una sociedad más igualitaria e inclusiva.

Imágenes | Unsplash/Nina PhotoLab, UN-Habitat

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