¿Cómo funcionan las pruebas de velocidad de Internet?

Todos queremos saber qué velocidad real tiene nuestra conexión de Internet, conocer cuáles son las limitaciones de carga y descarga, si hay “atasco” en la red, etc. Por eso vamos a ver cómo se realizan los populares test de velocidad y cómo funcionan estas pruebas.

¿Qué es una prueba de velocidad?

Una prueba de velocidad de la conexión de Internet mide el ping y las velocidades de carga y descarga. El primero es una utilidad de diagnóstico que comprueba el estado de la red, la conexión entre nuestro equipo y nuestro proveedor de servicios de Internet (ISP).

Medir la carga y la descarga es importante porque la mayoría de los ISP prometen velocidades de “hasta” determinados Mbps, pero que no fijan el mínimo. A veces incluso es diferente la velocidad de carga y la de descarga: es lo que conocemos como conexiones asimétricas.

Cómo funcionan las pruebas de velocidad de Internet

Cómo funciona una prueba de velocidad

Cuando realizamos una prueba de velocidad desde nuestro equipo, en primer lugar se determina nuestra ubicación, para localizar al servidor de prueba más cercano. Una vez localizado el servidor, el servicio que realiza el test envía una señal (el ping) al servidor y responde enviando otra señal de vuelta. Este viaje de ida y vuelta se mide en milisegundos.

Una vez completado el ping, comienza la descarga. El servicio abre varias conexiones al servidor para descargar datos. Todo esto es para medir, por un lado, el tiempo que se ha tardado en descargar esos datos y, por otro, los recursos de la red que se han utilizado para esta descarga.

Una vez que el servicio de prueba comprueba que las conexiones son correctas y adecuadas según lo que tenemos contratado, descarga más datos, mide la cantidad descargada en un tiempo delimitado y la velocidad de descarga.

Seguidamente se prueba la carga, la subida de datos. Básicamente es el mismo proceso, pero a la inversa: enviando datos desde nuestro ordenador hasta el servidor.

¿Qué grado de exactitud tienen estas pruebas?

Aunque todo lo que hemos explicado hasta ahora parezca sencillo, en realidad es un proceso bastante complejo, con varios pasos a seguir y, dependiendo de todos esos pasos, la exactitud de la medición será mayor o menor.

Cómo funcionan las pruebas de velocidad de Internet

Un ejemplo. Lo primero que se hace al realizar un test de velocidad es, como hemos dicho, buscar un servidor cercano para enviar el ping. Esto está bien, pero no siempre todas nuestras conexiones se realizan a servidores cercanos, por lo que la velocidad variará mucho. Por eso, también, tendremos diferentes resultados en cada medida: cada vez se elige un servidor diferente, a una distancia diferente.

Otra circunstancia que puede modificar notablemente el resultado del test de velocidad es que nuestro ordenador esté ejecutando otros programas o servicios conectados a la red, con lo que la cifra será más baja de lo que esperaríamos.

¿Qué hacer para medir correctamente nuestra velocidad de Internet?

Para conseguir el mejor resultado posible en las mediciones de velocidad lo primero que tenemos que hacer es olvidarnos del WiFi: si queremos saber realmente la velocidad de que disponemos, deberíamos utilizar una conexión por cable Ethernet.

En segundo lugar, deberíamos parar todos los programas que estén accediendo a Internet. Por supuesto, deberemos hacer lo mismo con todos los objetos de la casa: Smart TV, altavoces inteligentes, etc.

Un último consejo: reiniciaremos el router antes de ejecutar el test de velocidad, así limpiaremos la caché de la navegación y tendremos una prueba casi pura.

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