Diez maneras de ganar un sobresueldo sin salir de casa

Monetizar muchas de nuestras actividades secundarias podría ayudarnos en tiempos difíciles a generar una segunda economía, un sobresueldo sin salir de casa, para garantizarnos un remanente. Te presentamos diez ideas que te echarán una mano en la economía mensual.

Para llevarlas a cabo, solo necesitarás un buen ordenador —y Lenovo acaba de presentar sus nuevos equipos portátiles y sobremesa equipados con procesadores Ryzen o Intel de décima generación— con el cual gestionar todo y una cámara de fotos. En este último caso, podría valer la propia cámara de tu smartphone.

1. Como traductor

«Saber idiomas es muy importante». Una frase que hemos oído desde nuestra más tierna infancia. Pues bien, si tu nivel es suficiente para traducir un documento, tienes una oportunidad para generar ingresos. Webs como OneHourTranslation son una buena puerta de entrada. Piden un test de nivel (se acepta usuarios a partir de 80 sobre 100) y el precio lo pone el usuario, aunque se recomienda empezar desde abajo del todo para atraer clientes (a 0,06€ por palabra).

sobresueldo Netflix

Otras plataformas populares son Hermes, la agencia que traduce contenido de Netflix, o Translated. Todas ellas requieren un registro gratuito y pueden llegar a pagar unos 10 euros por minuto traducido.

2. Realizando encuestas

Las empresas necesitan conocer la experiencia, rendimiento y valoración de sus productos. Esta es la razón porque la que algunos vendedores de Amazon regalan algunos artículos, para así generar engagement y valoraciones. Si nos apetece dar nuestra opinión realizando encuestas, podemos hacerlo en portales como MySurvey o YuGov.

Con un simple registro, el servicio nos ofrecerá distintos formularios según gustos. Aunque tardan 30 días en validarse, la plataforma irá contabilizando cada encuesta finalizada y la canjeará por puntos que podremos, a su vez, convertir en cheques regalo para plataformas como Amazon, PayPal o IKEA.

3. Ingresos pasivos mediante referidos

A día de hoy, el programa de afiliados de Amazon se ha convertido en todo un éxito. Para entender su fórmula, basta decir que simplemente ganamos comisiones por cada producto enlazado a nuestra web/blog/medio. Amazon crea una URL personalizada y nos concede un porcentaje por cada venta realizada.

No es una estrategia pasiva, ya que requiere la redacción de análisis, realizar comparativas, test de rendimiento, hacer recomendaciones por unos y otros productos… Es una tarea que lleva tiempo pero que puede llegar a generarnos desde unos escasos 10 € a más de 500 € diarios —en el caso de algunos portales nacionales—. Si la calidad de nuestras reviews es clara y cuenta con una buena gestión SEO, la propia Google nos posicionará como medio recomendado.

4. Sampleo y contenido freemium

Quien regala bien vende si quien recibe lo entiende. El sampleo es una técnica conocida y opera bajo este precepto: nosotros regalamos un producto o servicio para que el usuario pueda descargarlo y probarlo. El objetivo es que el usuario pueda probarlo y decantarse por este producto en vez de alguna alternativa de la competencia.

Muchos bloggers populares cuentan con una comunidad segmentada por categorías (tiers) para crear cierto sentimiento premium. Los usuarios que pagan mes por acceder al contenido premium también tienen acceso a una serie de beneficios, como cursos exclusivos de maquillaje o samples de productos de empresa.

Si vas a incursionar en este mercado, una recomendación: si, por ejemplo, tu territorio de especialización es el mundo de la moda, podrías regalar un ebook sobre moda a cambio de un Me gusta. ¿La plataforma para hacerlo? Kindle Direct Publishing y Kobo son buenas alternativas. Los usuarios tendrán que dar su consentimiento para esta mínima gestión de datos y, a cambio, ganarás cierto valor en visibilidad.

5. Vendiendo cosas de segunda mano

Wallapop, Vibbo, Milanuncios… hay muchas plataformas donde encontrar clientes que compran todo lo que ya no usas. Los llamados pongos (por si acaso) varían en cada hogar pero se estima que, de media, los hogares españoles acumulan unos 7.000€ en productos que no usa. Además, las nuevas facilidades logísticas nos evitan salir de casa. Nos recogen el pedido y se lo llevan al usuario. Zapatos, muebles, objetos decorativos, tech, arte, vinilos…

Un correcto etiquetado, buenas fotos, mismo anuncio en varios portales y podemos llegar a conseguir un buen tráfico de visitas en nuestro perfil de usuario que nos garantice un remanente de ventas mensual.

6. Un sobresueldo alquilando (parte de) tu casa

Y si aún no tenemos nada que vender, aún podrás ganar dinero con las habitaciones no usadas de tu hogar, a través de AirBnB. Los pasos a seguir son sencillos: registrarnos como anfitrión y editar nuestro anuncio.

La plataforma validará el anuncio siempre y cuando cumpla el reglamento de la comunidad —ser muy claro en los gastos de limpieza y cantidad de servicios ofertados, además de adjuntar fotos de calidad—. No necesitamos registrar nuestro hogar entero, podemos publicar un anuncio ofreciendo un simple alojamiento compuesto por colchón hinchable y desayuno.

7. Mediante dropshipping

El dropshipping es una técnica donde el usuario sirve de “puente” para vender productos que ni siquiera tiene en su hogar. Es una especie de gestión online a través de ecommerce. No necesitamos ni un almacén ni contar con un estocaje estable.

El usuario es un mero intermediario, busca proveedores que utilicen vías estables de envío y se encarga de todos los trámites de importación y distribución dentro de España. A cambio, obtiene un amplio margen de beneficio y un trato de favor en cuanto a gestión aduanera. Esto también puede realizarse a la inversa: comprar productos españoles y venderlos en países donde la escasez o demanda garantiza una venta constante.

8. A través de Instagram

A día de hoy, Instagram garantiza ingresos a todos aquellos usuarios que cuenten con un mínimo de 5.000 seguidores y publiquen con estabilidad.

Si lo nuestro es la gastronomía, podríamos realizar bellos bodegones y presentaciones de platos editados con cualquier software profesional (como Lightroom o Gimp), para después buscar potenciales anunciantes a través de plataformas como SocialPubli.

9. Vendiendo fotos

Lo que nos lleva al siguiente punto: ¿por qué no vender tus fotos? Fotor, Unsplash o Pexels cuentan con bancos que ofrecen fotografías de calidad completamente gratis. Y muchas de estas plataformas ofrecen pequeñas comisiones a los usuarios, un sobresueldo interesante.

Aproximadamente un euro por foto es lo habitual, pero otros portales como Fotolia o iStockPhoto garantizan hasta el 50 % de comisión por descarga de cada archivo. Y sin hacer nada más que subirlas a la plataforma.

10. Cuidando un canal de YouTube

Alimentarlo de contenido. No basta con abrirse un canal. De hecho, necesitamos un mínimo de 1.000 suscriptores y 4.000 horas de visualización durante 2020 para que nos tengan en cuenta. Una vez lo logremos, podremos conectarlo con nuestra cuenta de AdSense y comenzar a monetizarlo.

Si a los anunciantes les atraen nuestros vídeos, también podemos obtener una segunda fuente de ingresos, un atractivo sobresueldo implementando product placement en nuestros vídeos. A través del programa de partners de YouTube, en la actualidad podemos ganar aproximadamente unos 80-100 € por cada 50.000 reproducciones.

Para atraer el interés, podemos convertir nuestro canal en videotutoriales, cursos, recetas… No dejamos de ser un profesor particular. Y si aún queremos potenciar más esta vía didáctica, tenemos la oportunidad de registrarnos en Udemy Marketplace Insights y convertir esas lecciones en cursos profesionales para atraer más usuarios.

Imágenes | Unsplash (1 y 2), sus respectivas webs

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