Los videojuegos como herramienta educativa

La mayoría de la gente cae en el error de pensar que los videojuegos son un mero entretenimiento. En ocasiones se toman incluso como una pérdida de tiempo. Sin embargo, la importancia y la presencia cada vez mayor que tienen en nuestra sociedad desmontan estas afirmaciones.

Es cierto que los videojuegos resultan trascendentales a la hora de entretener, pero no solo eso. Los videojuegos influyen en nuestra vida cotidiana en dos niveles más: el mítico, donde damos sentido a la vida a partir de héroes y aventuras sobrenaturales, y el educativo, en el que nos centraremos.

En las aulas se suele echar mano de la literatura o el cine para enseñar. La literatura permite comprender a través de la imaginación, y el cine educa a través de la plasmación audiovisual de ciertos acontecimientos. Sin embargo, en los videojuegos, el grado de interacción es mayor y la forma de la que se cuentan las historias es distinta. Estos dos aspectos son fundamentales para adquirir una serie de habilidades imprescindibles en la época actual.

Los serious games

Cuando hablamos de videojuegos educativos no podemos evitar pensar en los ‘serious games’. Estos videojuegos están concebidos específicamente para educar a cerca de una determinada materia o practicar una habilidad concreta. Se dirigen a todo tipo de público y están disponibles en diferentes plataformas, aunque el ordenador suele ser el aparato preferido.

Dentro de los serious games hay juegos variadísimos. Podemos encontrar videojuegos dedicados a entrenar equipos de bomberos o de policía, enseñar matemáticas, ciencias e incluso idiomas.

El tema del aprendizaje de los idiomas es uno de los más importantes dentro del mundo de los videojuegos. Ya sea a través de un serious game como de un videojuego clásico, los usuarios se ven obligados a aprender el idioma para poder completar las misiones, entender a los personajes o simplemente, comprender el menú del juego.

Los idiomas tienen tanta importancia dentro del universo de los videojuegos que incluso algunos premian a los usuarios con medallas o subidas de rango si tienen una buena escritura dentro del mismo. Esto obliga a los usuarios a aprender el idioma sí o sí para poder completar los objetivos del juego.  

El videojuego como método de enseñanza

La popularidad de los videojuegos dentro del mundo de la enseñanza ha propiciado el surgimiento del término game-based lerning. Así se conoce al método que emplea los videojuegos para el aprendizaje.

El beneficio más destacado de este tipo de enseñanza tiene que ver con el formato. Los contenidos y habilidades que quieren ser enseñados se presentan a través de videojuegos, huyendo de los libros o las charlas de los profesores.

Así, los alumnos aprenden de una forma novedosa adaptada a nuestros tiempos, donde las tecnologías están tan presentes como los libros. Los defensores de este método piensan que un videojuego puede ser una herramienta tan divertida como eficaz. Además, creen que aumenta la motivación de los estudiantes, lo que favorece que quieran jugar de forma regular.

Los clásicos también valen

Antes hablábamos de los serious games, juegos concebidos específicamente para educar pero, ¿qué hay de los juegos de toda la vida? Los juegos clásicos o los juegos que se piensan concebidos para ‘entretener’ también juegan su papel a la hora de educar.

La saga de videojuegos de Profesor Layton es uno de los mejores ejemplos. En este título debemos resolver acertijos para poder ir avanzando en la historia. Un ejercicio perfecto para nuestra mente. Otra saga que sigue la misma línea es Brain Age, recomendada por el famoso neurocirujano Ryuta Kawashima. Incluso The Legend of Zelda ejercita nuestra capacidad de análisis y de pensamiento planteándonos todo tipo de rompecabezas si queremos llegar al final.

Un acertijo en uno de los juegos de la saga Professor Layton

Un acertijo en uno de los juegos de la saga Professor Layton

 

Sin embargo, no tenemos que irnos solo a este tipo de juegos para encontrar ejemplos válidos. Videojuegos como League of Legends, Starcraft y similares nos permiten explorar el sentido de la vida a través de cuestiones épicas. Estos juegos nos ayudan a entender el mundo e incluso a formarnos una visión de nosotros mismos.

Mapa de LoL

Mapa de LoL

 

Otros juegos como Minecraft son muy populares en las aulas. Este juego ayuda a comprender mejor los volúmenes y la geometría.  Podemos también aprender historia con juegos como el famosísimo Assasin’s Creed. Además de entretenernos nos muestra la forma de vida de culturas antiguas y mundos pasados.

En definitiva, casi todos los videojuegos tienen una parte que nos ayuda a aprender. Ya sea a través de la epicidad, de la historia, de los idiomas o de la agilidad mental.

La influencia de los videojuegos en la vida

Los videojuegos no solo nos ayudan a comprender o a ejercitar determinadas habilidades. Los videojuegos fomentan el desarrollo de ciertas capacidades y necesidades humanas sin que nos demos cuenta.

Favorecen nuestra capacidad de análisis y reflexión. Cuando comenzamos un videojuego nos paramos a analizar su historia y nuestro objetivo, reparando en cuestiones que a primera vista no tendríamos en cuenta.

Lógicamente, mejoran nuestra velocidad de respuesta y agilidad mental. No podemos actuar con lentitud en juegos donde la velocidad muchas veces marca la diferencia.

También fomentan el desarrollo de la imaginación, pues muchas veces para resolver ciertos rompecabezas es necesario dar rienda suelta a nuestro pensamiento.

Otro de los puntos interesantes es que los videojuegos favorecen nuestra capacidad de análisis de la información. Para continuar jugando nuestra partida necesitamos hacer un resumen de lo que ha ocurrido en días anteriores a lo largo del juego.

Sin duda, una de las cosas más positivas que nos aportan los videojuegos es la posibilidad de aprender a trabajar en equipo y socializar con nuestros compañeros. Los videojuegos fomentan la colaboración creando algo parecido a un entorno de aprendizaje colaborativo.

El hecho de que los videojuegos son una importante arma educativa no se puede negar. Lógicamente, el invertir una cantidad de tiempo excesiva puede acabar siendo contraproducente. Sin embargo, para eso están los educadores, para controlar y ayudar a que la capacidad educativa de los videojuegos sea 100% eficaz.

 

 

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