¿Una solución para reducir la brecha de género en el mundo? El teléfono móvil

250 millones de mujeres empezaron a usar su propio teléfono móvil en los últimos seis años. Para muchas de ellas, este dispositivo es mucho más que una herramienta con la que comunicarse: es un símbolo de independencia y una vía de acceso a la educación, la información y la toma de decisiones dentro de sus comunidades.

Un nuevo estudio publicado por la Universidad de Oxford, con datos proporcionados por más de 100.000 féminas, relaciona el acceso a teléfonos móviles con un mayor empoderamiento de la mujer y una mejora de la salud en países de ingresos bajos.

El mapa de la desigualdad

En los países con ingresos medios y bajos, las mujeres tienen un 10% menos de posibilidades de tener un teléfono móvil que los hombres. Si tenemos en cuenta la brecha en el acceso a internet, el porcentaje aumenta hasta el 23%. La diferencia es especialmente amplia en el sudeste asiático, en donde los porcentajes aumentan hasta el 28% y el 57%, respectivamente, según datos del informe ‘The Mobile Gender Gap Report 2019’ de GSMA.

Las principales barreras que se encuentran muchas mujeres a la hora de poseer un móvil son de tipo económico, pero también entran en juego la falta de conocimientos y la ausencia de libertades. Según datos de la ONU, en 18 países del mundo los hombres pueden impedir legalmente que sus esposas trabajen. En 39 países, las hijas y los hijos no tienen los mismos derechos de herencia; y en 49, no existen leyes para proteger a las mujeres de la violencia doméstica.

El acceso a los teléfonos móviles permite a las mujeres informarse y acceder a empleos.

Los móviles suponen una importante herramienta para dotar a las mujeres de facilidades y conocimientos con los que hacer frente a esta desigualdad. De acuerdo con el estudio ‘Aprovechar los teléfonos móviles para lograr un desarrollo sostenible’, realizado por investigadores de la Universidad de Oxford y publicado en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’, el acceso a los teléfonos móviles empodera a las mujeres. Algo que sucede a nivel global, pero que resulta especialmente significativo en los países en vías de desarrollo.

Tecnología, independencia e información

El acceso a las tecnologías ha transformado el modo en que buscamos información, nos comunicamos y nos organizamos. Hoy en día, participar en la revolución digital es fundamental para tener impacto y representación en la sociedad.

El equipo de la universidad británica analizó múltiples indicadores vinculados al desarrollo sostenible en más de 200 países entre 1993 y 2017. Además, realizó encuestas a más de 100.000 mujeres de siete países de África subsahariana.

Una de sus primeras conclusiones es que el acceso a teléfonos móviles implica un mayor uso de anticonceptivos y menor mortalidad materna e infantil. Según datos de la ONU, solo el 52% de las mujeres casadas toma libremente sus propias decisiones en lo relativo a las relaciones sexuales, el uso de anticonceptivos y la atención médica.

Al permitirles tomar decisiones de manera individual, los móviles suponen también una vía de acceso a nuevas fuentes de ingresos. Además, permiten a las mujeres aprender, participar en actividades y generar contenido.

El 80% de las mujeres tiene acceso a teléfonos móviles a nivel mundial.

‘Los teléfonos móviles, especialmente cuando se colocan en manos de mujeres, tienen un impacto significativo. Este es mayor en los países menos desarrollados, en donde las mujeres se enfrentan a más barreras para acceder a la información. Por lo tanto, colocar los teléfonos móviles en manos de las mujeres es importante para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) vinculados a la igualdad de género, la salud y el bienestar de la población”, explica el profesor Ridhi Kashyap, de la universidad de Oxford.

Encarar una doble brecha

El estudio pone de manifiesto la doble brecha que sufren millones de mujeres de todo el mundo. Por un lado, la digital. Por el otro, la que persiste entre hombres y mujeres.

«Todavía existen importantes desigualdades de género en el acceso a teléfonos móviles en todo el mundo, especialmente en África subsahariana y Asia meridional. Este estudio destaca la necesidad urgente de abordar estas desigualdades para poder aprovechar el potencial de la tecnología”, señala la doctora Valentina Rontondi, autora principal del estudio.

La ONU también tiene en mente este potencial. Entre las metas de su Objetivo de Desarrollo Sostenible número 5 (‘Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas’), está mejorar el uso de la tecnología instrumental entre las féminas. En particular, la tecnología de la información y las comunicaciones.

En los últimos seis años, las cifras han mejorado notablemente. A nivel mundial, el 80% de las mujeres tiene teléfonos móviles y el 48% puede acceder a internet. Sin embargo, aún queda camino por recorrer.

Evolución del uso de teléfonos móviles entre 2017 y 2018.

Brecha de género en relación a la posesión de un teléfono móvil. Infografía de GSMA.

“Nuestros hallazgos resaltan la importancia de invertir en un acceso más barato y equitativo a la conectividad móvil y en el desarrollo de habilidades TIC, especialmente entre las mujeres”, indica Valentina Rotondi. “Estas medidas pueden forjar un camino prometedor para alcanzar el desarrollo sostenible. Nuestro estudio proporciona evidencia empírica a gran escala de las palabras pronunciadas en 2003 por el Premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus en una conferencia sobre pobreza y TIC, donde dijo que la forma más rápida de salir de la pobreza en este momento es tener un teléfono móvil”, concluye Rotondi.

Imágenes | Unsplash/Anaís Almeida, Unsplash/Annie Sprat, Unsplash/Robin Worral, GSMA, Lenovo

 

 

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