Áreas de descanso y autovías de flores: así es la estrategia de los Países Bajos para salvar a las abejas

Hay plantas que pueden clonarse a sí mismas. Crear copias genéticamente iguales, pero más jóvenes y más sanas. Pero, para la mayoría de especies, la reproducción necesita de la participación de varios elementos. No solo diferentes individuos de la misma especie, sino de animales de lo más variado. Son los polinizadores.

Sin ellos, el reino vegetal no sería lo que es hoy. Por ellos las flores han evolucionado para llenar el mundo de colores y fragancias. Y, en su ausencia, la mayor parte de alimentos que consumimos los seres humanos estaría en riesgo. Existen muchas especies de polinizadores, desde roedores o pequeños reptiles hasta el amplio universo de los insectos. Pasando, por supuesto, por las abejas. Muchas de ellas están en peligro, pero en los Países Bajos tienen una estrategia para salvarlas.

¿Qué pasa con las abejas?

la importancia de los polinizadores

Hace años que la crisis de los polinizadores está sobre la mesa. Sin embargo, los datos todavía son escasos. De acuerdo con un informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), publicado en 2015, el 9,2 % de las especies de abejas presentes en Europa está en serio peligro de extinción. Además, otro 5,2 % podría estar en riesgo. El estudio reconoce también que falta información fiable sobre más del 55 % de las especies.

Por otro lado, de las cerca de 2.000 especies catalogadas en Europa, el 7,7 % tiene poblaciones en claro descenso, mientras el 12,6 % está estable. Sin embargo, de casi el 80 % de las poblaciones se desconoce el estado real.

Otro estudio encargado por el Parlamento Europeo y actualizado el pasado mes de junio ofrece un diagnóstico similar. El informe reconoce que faltan datos, pero estima que al menos un tercio de las poblaciones de abejas y mariposas conocidas está en peligro y que un 10 % de las especies corre el riesgo serio de desaparecer. Además, el estudio hace hincapié en el impacto de la crisis de los polinizadores: el 78 % de las angiospermas (plantas con flor) y el 84 % de las especies vegetales de uso agrícola dependen de los animales que las polinizan.

Para cerrar el diagnóstico, es necesario saber qué está causando esta crisis de los polinizadores. De acuerdo con la organización Save the bees, el declive de las abejas tiene causas muy variadas, que van desde la aparición de nuevas enfermedades al uso excesivo de productos fitosanitarios (en particular, insecticidas), pasando por la urbanización, la pérdida de biodiversidad vegetal y el cambio climático.

Aliados de la economía neerlandesa

Los cuatro países que más alimentos producen son también algunos de los más grandes y poblados. No es de extrañar que China, la India, Estados Unidos y Brasil encabecen esta clasificación. Sin embargo, son pocos los que consiguen producir más de lo que consumen sus propios habitantes y vender alimentos al exterior. Estados Unidos es el mayor exportador de productos agrícolas, pero el segundo en la tabla es un estado pequeño del norte de Europa: los Países Bajos.

Allí, salvar a los polinizadores es una prioridad. Sin ellos, sectores clave en la economía del país, como la agricultura, la alimentación o la floricultura (es el mayor exportador de plantas ornamentales y flores del mundo), se vienen abajo. Por eso, en 2018, el país aprobó su estrategia para los polinizadores, bautizada como bed & breakfast para abejas”.

Los hoteles para abejas de Ámsterdam

hoteles en Ámsterdam

En los últimos tres años, las ciudades, los ciudadanos y las Administraciones se han puesto manos a la obra. Han puesto en marcha diferentes iniciativas para frenar algunos de los problemas que estaban acabando con los polinizadores. La capital del país, Ámsterdam, ha dejado de utilizar insecticidas en los parques públicos y ha apostado por recuperar las especies nativas en los espacios verdes.

Asimismo, ha llenado la ciudad de hoteles para abejas (pueden verse en este mapa), favoreciendo la creación de estructuras que permiten anidar a estos insectos y el desarrollo de cubiertas y tejados verdes. Por otro lado, los propietarios de viviendas pueden retirar una franja de asfalto de 40 centímetros de ancho en frente de sus inmuebles y sustituirla por vegetación.

Áreas de descanso y autovías de flores

En la ciudad de Utrecht han apostado por crear una red de áreas de descanso para insectos de forma sencilla y aprovechando infraestructura ya existente. Para ello, han sustituido las cubiertas de 316 paradas de autobús urbano por tejados verdes. Desde el Ayuntamiento aseguran que, además de cuidar la biodiversidad, estas cubiertas ayudan a almacenar mejor el agua y contribuyen a regular la temperatura de la ciudad.

Junto a las iniciativas locales, también han surgido proyectos interurbanos. Uno de ellos es Honey Highway. Esta iniciativa ha transformado las cunetas y las áreas cercanas a las carreteras de buena parte del país. Poco a poco, ha logrado sustituir la vegetación uniforme por multitud de especies de prado nativas, convirtiendo un terreno hostil para muchos insectos en autovías de flores para los polinizadores.

Pero, por encima de todos estos proyectos, destaca uno. El país ha logrado establecer un censo de abejas oficial, que se actualiza año a año. Una forma de tener datos fiables sobre las poblaciones de este polinizador. En la última edición (en la que contabilizaron más de 200.000 ejemplares), constatan que 34 especies de abejas han desaparecido de los Países Bajos en los últimos años y el que el 50 % de las que quedan está en peligro. La buena noticia es que el declive de las abejas parece haberse frenado. Al menos, en esa esquinita de Europa.

Imágenes | Unsplash/Damien TUPINIER, Andy Holmes, Flickr/jbdodane

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