Torre Girona se queda pequeña: el superordenador MareNostrum multiplicará por 17 su potencia actual

Si se estrenase hoy, competiría mano a mano con el supercomputador más potente del planeta: el Summit. Habrá que esperar hasta el 31 de diciembre de 2020, pero la quinta generación de MareNostrum ya está acaparando todas las miradas. El futuro de la supercomputación europea pasa por Barcelona. Y esto es lo que vamos a hacer con uno de los dispositivos más potentes del planeta.

Así es el superordenador de la capilla de Torre Girona

Todas las noticias que rodean el MareNostrum 5 parecen positivas. La nota nostálgica, sin embargo, la pone el edificio que albergará el supercomputador. Por primera vez desde que se creo el Barcelona Supercomputing Center en 2004, la capilla de Torre Girona se quedará pequeña para albergar el superordenador. La nueva máquina estará repartida entre la capilla y las plantas inferiores del nuevo edificio corporativo del BSC, a pocos metros de distancia.

Este histórico edificio alberga, en este momento, el MareNostrum 4, del cual ya hemos hablado antes. Se trata ya de uno de los ordenadores más potentes del mundo. De hecho, ocupa el puesto número 29 en la lista de superordenadores que acaba de publicar TOP500 (junio 2019). Lista que encabezan dos ordenadores estadounidenses (Summit y Sierra) y uno chino (Sunway TaihuLight).

Con sus 40 toneladas y 170 metros cuadrados, el MareNostrum 4 es, a día de hoy, el superordenador más potente de España y el séptimo de Europa. Equipado con 48 racks de cómputo Lenovo SD530, tiene una capacidad de 13,7 Petaflops (operaciones de coma flotante por segundo). O, lo que es lo mismo, 13.677 billones de operaciones por segundo. Su potencia se usa, sobre todo, para hacer ciencia e investigar en multitud de campos, desde la inteligencia artificial hasta la predicción climática.

¿Cómo va a ser la quinta generación?

El salto de potencia entre la cuarta y la quinta generación del MareNostrum será considerable. De hecho, el superordenador de Barcelona se convertirá en una máquina pre-exascala, una de las pocas del mundo en superar la barrera de los 150 Petaflops. Así, según puntualiza el BSC, tendrá una potencia pico de 200 Petaflops (200.000 billones de operaciones por segundo). Es 17 veces superior a la del MareNostrum 4 y 10.000 veces mayor a la del primero de la saga.

El plan es adquirir ocho supercomputadores: tres pre-exascala (de al menos 150 Petaflops) y cinco petascala (de cuatro Petaflops como mínimo). Para ello, la Unión Europea pondrá sobre la mesa cerca de 100 millones de euros. El mayor gasto en la historia de la UE en una infraestructura de investigación en España. Los fondos restantes hasta los 223 millones del coste total los aportará el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Generalitat de Catalunya y los otros estados que apoyaron la candidatura de Barcelona (Portugal, Turquía y Croacia).

La estrategia de la Unión Europea pasa por reforzar el papel del BSC en el mapa europeo de la supercomputación y convertirlo en una institución de referencia a nivel mundial. “Siempre hemos pensado que Europa debía trabajar unida en un área tecnológica en la que competimos con países tan potentes como Estados Unidos, China y Japón, y estamos muy satisfechos de poder decir ahora que Barcelona tendrá uno de los primeros superordenadores incluidos en la nueva hoja de ruta europea de supercomputación”, explica Mateo Valero, director del Barcelona Supercomputing Center.

capilla de Torre Girona

Los usos de un super cerebro

Aunque el MareNostrum 5 puede convertirse en el superordenador más potente del mundo, su reinado será breve. Tanto China como Estados Unidos ya tienen planes para seguir en cabeza en esta carrera por la supercomputación. Ambos países manejan proyectos para superar los 1.000 Petaflops en 2021. Pero ¿para qué se quiere semejante potencia de cálculo?

El MareNostrum 4 se ha venido utilizando para investigar a cerca del cambio climático, las ondas gravitacionales, la vacuna contra el sida o la energía de fusión. Se espera que esta capacidad heterogénea se mantenga en la nueva generación. Tal como señalan desde el BSC, algunos trabajos requierán gran capacidad de cómputo, otros, mayor capacidad de análisis de datos en tiempo real. “Y otros necesitan los dos tipos de respuesta, como los relacionados con la medicina personalizada o la simulación de procesos de generación de energía”.

MareNostrum 5

Pero, si hay un objetivo que el MareNostrum 5 perseguirá por encima de todos, ese es el de reforzar la soberanía tecnológica de la Unión Europea. “Ayudará a los científicos a afrontar proyectos de investigación de gran relevancia para nuestra sociedad […] Y al mismo tiempo contribuirán a acelerar la innovación en áreas importantes para la competitividad de nuestra economía, como la fabricación, la ingeniería o el diseño de nuevos materiales y nuevos medicamentos”, explica Roberto Viola, Director General de DG Connect, la dirección general de la UE de Redes de Comunicación, Contenido y Tecnologías.

“Europa, por seguridad y por soberanía, no puede seguir con el alto grado de dependencia que tiene respecto a las tecnologías de computación fabricadas en otros continentes”, añade Mateo Valero. “El desarrollo de tecnología propia debe ser una prioridad para los investigadores europeos en ciencias de la computación”.

El MareNostrum 5 será, en definitiva, la punta de lanza de un proyecto de supercomputación a mayor escala (llamado EuroHPC-JU) que incluye una plataforma para la generación de procesadores, hardware, algoritmos y sistemas íntegramente europeos.

Imágenes | BSC MareNostrum