Más enganchados a internet que nunca

La pandemia de COVID-19 ha provocado un aumento inevitable en el uso de tecnologías digitales. Los confinamientos, las normas de distanciamiento social y la recomendación de fórmulas de teletrabajo han hecho que todo el mundo haya tenido que adaptarse a nuevas formas vida. Y que lo hayamos hecho, más que nunca, enganchados a internet.

Tanto quienes estaban ya acostumbrados a estar en la red como quienes permanecían ajenos a algunas de sus posibilidades, la COVID-19 ha provocado que internet pase a ser, de verdad, un servicio básico fundamental como lo puedan ser la electricidad o el agua.

El aumento de la digitalización ha llevado a empresas e instituciones educativas a cambiar al trabajo o la educación en remoto. El aumento del comercio electrónico también ha conllevado un incremento en la demanda de trabajadores de reparto, transporte y logística. Y todo el empleo ha girado hacia una mayor colaboración y motivación.

tablet mascarilla

Una red bajo saturación de demanda

NCTA (la asociación que engloba a la televisión e internet en Estados Unidos) lanzó el panel de internet en la era COVID-19, que rastrea el rendimiento de la red de banda ancha por cable cada semana. En él podemos ver cómo, a medida que Estados Unidos relajaba su confinamiento y muchas personas volvían a los lugares de trabajo, después de un gran aumento a fines de marzo, el tráfico de internet se estabilizaba en las últimas semanas. Por supuesto, la herramienta continúa brindando instantáneas críticas de cómo le está yendo a la banda ancha para millones de personas en los 50 estados durante este tiempo sin precedentes.

Este mismo comportamiento se ha podido observar en la mayoría de los países industrializados. En España, por ejemplo, un informe de Fastly (un proveedor estadounidense de servicios de computación en la nube) también constata que se observa un crecimiento de casi el 40 % en el mes de marzo, mientras que la velocidad de descarga disminuía en un 8 %. Los incrementos más notorios en el tráfico se observaron a partir del 12 de marzo, cuando se decreta el cierre de centros educativos (un 26 %) y un pico menor el 14 de marzo (casi 8 %) cuando se anuncia el estado de alarma. La velocidad de descarga no se vio afectada con el cierre escolar, pero sí con el estado de alarma, en un 8 %.

Una ventana al mundo

Este confinamiento de los países ha permitido que internet sea una ventana al mundo cuando las puertas de todas las casas debían permanecer cerradas.

persona pc mascarilla

Por ejemplo, en materia de comercio electrónico. Para muchos, sobre todo para las personas de más edad, la pandemia ha cambiado para siempre sus hábitos de compra. Si hasta ahora permanecían muchas veces ajenos a las opciones de compra online, desde marzo se han convertido en unos compradores asiduos a internet, al ser uno de los colectivos más vulnerables.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo llevó a cabo una encuesta a unos 3.700 consumidores en nueve economías emergentes y desarrolladas. Titulada ‘COVID-19 y el comercio electrónico’, examinó cómo la pandemia ha modificado la forma en que los consumidores utilizan el comercio electrónico y las soluciones digitales. Abarca Brasil, China, Alemania, Italia, República de Corea, Federación de Rusia, Sudáfrica, Suiza y Turquía.

Después de la pandemia, más de la mitad de los encuestados compran en internet con más frecuencia y dependen más de internet para obtener noticias, información relacionada con la salud y entretenimiento digital. Además, los consumidores de las economías emergentes han realizado el mayor salto hacia las compras en línea, según la encuesta.

Jugamos tú en tu casa y yo en la mía

Otro de los aspectos en los que se está observando un cambio en el comportamiento es en los juegos. Según datos de la consultora Comscore, en comparación con la semana del 13 al 19 de enero de 2020, las visitas a los juegos online aumentaron en la semana del 6 al 12 de abril de 2020 entre un 19 % (Alemania y Reino Unido) y un 44 % (España). Algo que, no obstante, no debería sorprendernos en exceso dado que, durante el confinamiento, los consumidores buscaron nuevas distracciones para ocupar su tiempo.

teclado ordenador iluminado

Los datos de Comscore también demuestran que, pese a tener que trabajar y estudiar desde casa, los consumidores europeos pasamos mucho más tiempo en sitios web y aplicaciones de juegos. El aumento es más notable en España, que mostró un incremento  del 44 % en el tiempo dedicado al juego, seguido de Italia que subió un 31 % y Francia con un crecimiento del 28 %.

No nos olvidemos de las redes sociales

Si las redes sociales sirven para mantener el contacto con aquellas personas con las que hayamos coincidido alguna vez y que, por las causas que sean, acabamos perdiendo el contacto, de nuevo teníamos que ser los españoles los que exprimiésemos al máximo sus posibilidades durante este 2020.

En esa misma semana de marzo, el crecimiento conjunto de Facebook, Twitter, LinkedIn, Instagram y otras plataformas sociales ha elevado el número de visitas al 55 % en España.

Además, el tiempo que hemos dedicado a las redes sociales y otras aplicaciones del móvil ha crecido un 20 % en el primer trimestre del 2020.

Así pues, puede que nos hayamos acostumbrado (o no) a hacer muchas más videoconferencias que antes de que la COVID-19 irrumpiera como un tsunami en nuestras vidas. Lo que está claro es que esta pandemia no hubiera sido lo mismo sin todas las posibilidades que nos brinda internet. Y es que internet ha terminado de mostrarse como esa gran herramienta que es y que nos permite hacer muchas cosas que, de otra manera, serían imposibles o más costosas de sobrellevar.

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