¿Y si el ser humano fue matemático antes que artista y escritor?

Año 37.000 antes de Cristo. Nos encontramos en una fresca caverna situada en la costa sur de una península. Un lugar que los humanos modernos bautizaron como la cueva de Gorham, en Gibraltar. Un hombre o una mujer de neandertal de nombre desconocido agarra una herramienta cortante. Y graba sobre la pared de la cueva un conjunto de seis líneas, dos horizontales y cuatro verticales. Su mensaje ha llegado hasta nuestros días.

¿Qué quería decirnos aquel Homo neanderthalensis? ¿Eran aquellas líneas un mensaje en clave o el principio de una obra de arte? ¿Estaba contando algo o simplemente quería echar una partida a un tres en raya prehistórico? La de la cueva de Gorham es la representación más antigua del llamado arte neandertal de la que se tienen constancia. Pero ahora resulta que quizá no era ni arte.

origen del lenguaje

Humanos artistas y escritores

Puede que de las habilidades artísticas y comunicativas del neandertal no se sepa demasiado. Pero sí se tiene constancia de que el género Homo quiso dejar su huella en aquellos lugares en los que habitaba. El arte prehistórico nos lleva rápidamente a las pinturas rupestres de las cuevas de Altamira. Pero todo empezó mucho antes con dibujos mucho más sencillos. Líneas abstractas y figuras geométricas de las que poco se sabe.

Los grabados más antiguos que se han registrado están muy lejos de la península Ibérica y sucedieron muchos años antes. Pertenecen también a otra especie humana, el Homo erectus. Hace más de medio millón de años, un grupo que habitaba o frecuentaba las orillas del río Solo, en Java, Indonesia, dejó unas marcas, también en forma de rejilla, en una concha. Los patrones se repiten en otros lugares, como los que se encontraron en Sudáfrica, datados en cerca de 100.000 años.

¿Por qué esos dibujos se repiten? ¿Estamos ante los restos de una primera forma artística o de un lenguaje escrito que se usó en todo el planeta durante milenios sin cambios aparentes? ¿Nos encontramos ante los vestigios del pensamiento simbólico? Una investigación reciente lo pone en duda y, de paso, cuestiona que el cerebro humano desarrollase primero las capacidades artísticas y se pusiese a dibujar. Más bien, todo habría sido a la inversa.

grabados en la concha de java

Matemáticos por azar

El córtex visual de los humanos, la parte del cerebro que procesa los estímulos que recibimos a través de los ojos, ha evolucionado a lo largo de millones de años. Su evolución está ligada a la del resto del cerebro y esta varía también entre especies humanas. El córtex visual estaba ahí mucho antes de que los humanos desarrollasen la escritura, pero en qué momento adquirió esas habilidades simbólicas sigue siendo un misterio.

En el paper ‘The origin, significance, and development of the earliest geometric patterns in the archaeological record’, un equipo de investigadores de la universidad de York liderado por Derek Hodgson sostiene que las habilidades manuales precedieron, en muchos años, a la escritura. Es decir, que primero fuimos capaces de garabatear y tuvo que pasar el tiempo hasta que esas líneas adquirieron un significado.

Todo empezó con una investigación del propio Hodges publicada en el año 2000 en la que se sugería la capacidad del córtex visual primario para identificar líneas, intersecciones y formas tipo T. Esta habilidad geométrica, compartida con otros animales, permitiría a los humanos prehistóricos identificar patrones. Después, a medida que se adquirieron habilidades manuales, como las que permitieron hacer las primeras herramientas, nada impidió a nuestros ancestros replicar esas formas que veían.

origen del lenguaje tablilla sumeria

La combinación que nos dio el sumerio

La habilidad geométrica fue lo primero. Después llegaron las capacidades manuales. Cuando ambas se combinaron, los seres humanos adquirieron la capacidad de representar lo que veían. Solo entonces empezó a desarrollarse el simbolismo. Es decir, las primeras marcas eran solo marcas. No crípticos mensajes enviados desde el pasado.

Para Hodges, hay un razonamiento que sostiene por encima de todo su teoría. Desde que se tiene constancia de las primeras lenguas escritas (el sumerio, escrito al sur de Mesopotamia hace unos 5.000 años), el mundo ha visto el surgimiento de diferentes idiomas, alfabetos y trazos. Cada uno encaminado a reflejar diferentes realidades, en lugares y épocas diversos. Sin embargo, las marcas primitivas son siempre similares: rayas, ángulos, cuadrículas.

“Si las marcas fueran simbólicas, sería normal ver mucha más variación a través del espacio y el tiempo, tal como sucede con los sistemas de escritura modernos. Pero este no es el caso”, señala Hodges en un artículo publicado en ‘The Conversation’. De un Homo erectus geométrico a los escribas sumerios. Y de un neandertal gibraltareño a un sapiens manco que escribió El Quijote. Haya como haya empezado todo, el ser humano hoy es matemático, artista y escritor.

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Imágenes | Joaquín Rodríguez-Vidal et al., University of Amsterdam, Pixabay/mzmatuszewski0, Wikimedia Commons/Petruss