¿Me llevo paraguas a Tokio 2020? Así es el radar que te dará la respuesta

Cada vez que se celebran unos Juegos Olímpicos, los organizadores se afanan en controlar al invitado más imprevisible: la meteorología. El viento, las precipitaciones o las temperaturas extremas influyen en la práctica de los deportes. Pero también en la comodidad y la seguridad de los espectadores y los miles de trabajadores olímpicos. En 2020, la ciudad de Tokio no quiere cabos sueltos.

Cada cuatro años, sean los Juegos Olímpicos de verano o de invierno, se repiten las mismas noticias alrededor del tiempo atmosférico. En Beijing 2008, China utilizó superordenadores, aviones y varios cohetes para impedir que lloviese durante la ceremonia de inauguración. Para Londres 2012, se planteó el uso de la misma tecnología, aunque finalmente no fue necesario. En Rio 2016, las lluvias torrenciales provocaron la cancelación de varias pruebas deportivas. Para Tokio 2020, Japón tiene otra idea.

Un radar frente a los desastres

Los Juegos de la XXXII Olimpiada tendrán lugar entre el 24 de julio al 9 de agosto de 2020 en Tokio. Los paralímpicos se celebrarán del 25 de agosto al 6 de septiembre. Pleno verano en Japón. Y, también, plena temporada de tifones. Entre julio y octubre, las islas niponas suelen recibir el impacto de varios ciclones tropicales. En agosto y septiembre suelen registrarse los más potentes, acompañados de fuertes vientos y lluvias torrenciales. Fenómenos que se han visto potenciados por el cambio climático.

Mientras las predicciones meteorológicas a uno o dos días vista ya son bastante precisas, anticiparse a fenómenos bruscos y muy locales sigue siendo complicado. Por eso, la ciudad de Tokio y el National Institute of Information and Communications Technology de Japón trabajan en un nuevo tipo de radar climático. Combinado con un dispositivo de radiofrecuencia terrestre, este sistema es capaz de predecir de forma precisa, con media hora de margen, la formación de los cúmulos que causan lluvias torrenciales y de tornados.

De acuerdo con el primer paper publicado por los investigadores, se está desarrollando una red de radares meteorológicos de parámetros múltiples (MP-PAWR, por sus siglas en inglés), capaz de generar un modelo preciso en 3D de las precipitaciones esperadas en la próxima media hora en un radio de 60 kilómetros. En ese margen, es incluso capaz de predecir el tamaño de las gotas de lluvia y la estructura de las nubes.

radar meteorológico en Tokio

La lucha contra la tormenta de guerrillas

Los tifones que azotan Japón y Filipinas suelen venir acompañados de unas precipitaciones muy características. Se trata de chaparrones muy locales que superan los 100 milímetros de lluvia por hora o más de 100 litros por metro cuadrado. Suelen venir acompañados de fuertes vientos, aparato eléctrico e, incluso, tornados. Además, son casi imposibles de predecir. En Japón se conocen como gerira gō’u o, lo que es lo mismo, tormentas de guerrillas.

Este tipo de lluvias se producen por la ascensión rápida del vapor de agua desde la superficie terrestre. Su enfriamiento da lugar a grandes nubes de desarrollo vertical o cumulonimbos. Desde que se forman hasta que cae la lluvia pueden pasar menos de 10 minutos. Es, más o menos, el mismo tiempo que tardan los radares meteorológicos convencionales en recoger los datos y analizarlos.

El radar desarrollado ahora en Japón cuenta con una antena plana que emite ondas de radio en un rango más amplio que las clásicas antenas cóncavas giratorias. Es una combinación de un radar multiplataforma que permite observar el tamaño de las gotas de lluvia y un radar de antena en fase capaz de escanear la estructura de las nubes en 30 segundos. Los datos de este nuevo radar se combinan con los obtenidos a través de ondas de radio terrestres para estimar la cantidad de vapor de agua en la atmósfera (estas se desplazan más despacio cuanto mayor sea la humedad atmosférica).

radar meteorológico en Tokio

La tecnología, aliada de los Juegos Olímpicos

De momento, el nuevo radar se ha probado en el área metropolitana de Tokio con éxito. Pero la idea es desplegar y testear la tecnología por todo el país antes de los Juegos Olímpicos. Conocer con 20 o 30 minutos de antelación la posibilidad de que se produzcan eventos meteorológicos extremos contribuiría en gran medida a mejorar la organización de los Juegos.

La tecnología será omnipresente en Tokio 2020. Desde hace ya varias décadas, la digitalización viene conquistando el mundo del deporte. Pero la de Japón será la cita olímpica más tecnológica de la historia. Tokio recibirá a los visitantes con una red móvil 5G completamente operativa (o eso figura en los planes). Con robots que ayuden en la traducción y con coches autónomos para determinadas rutas en la ciudad.

Además, se están construyendo varias carreteras solares para reducir la huella de carbono de la capital. Y las medallas estarán fabricadas reutilizando los metales residuales de dispositivos tecnológicos reciclados. Han pasado casi seis décadas desde que la llama olímpica visitó Japón por última vez. Los de Tokio 1964 fueron los primeros en poder verse por televisión en casi todo el mundo gracias a la comunicación satelital. Dentro de un año, la tecnología nos dirá si tenemos que meter un paraguas en la maleta.

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