¿Y si un mapa nos mostrase que la naturaleza está llegando a su límite?

Dentro de tres décadas, acceder a agua dulce limpia no será fácil en el este y el sur de la Península Ibérica. El oeste y el noroeste tendrán mejor agua, pero la subida del nivel del mar pondrá en jaque la seguridad de muchas poblaciones. Y la producción de cereales y vegetales caerá de forma importante en toda la región. En total, unos 25 millones de personas entre España y Portugal sufrirán el impacto negativo del cambio climático.

A pesar de que cada vez vivimos en entornos más urbanos, soñamos con inteligencias artificiales en la nube y generamos riqueza solo con los números, nuestra dependencia de la naturaleza es todavía altísima. Los ecosistemas son un apoyo fundamental para la sociedad y sus actividades, un apoyo más claro si se observa a niveles locales. Un apoyo que está seriamente amenazado por el cambio climático.

Los factores naturales que influyen en la estabilidad de las sociedades humanas han sido objeto de estudio durante años. Ahora, una herramienta de mapas interactivos desarrollada por la universidad de Standford, en Estados Unidos, muestra de qué manera la naturaleza contribuye directamente al bienestar de las personas en forma de alimentos, agua limpia y protección de desastres naturales.

La subida del nivel del mar. La caída en las especies polinizadoras. O las sequías extremas. Todos factores que aumentarán el riesgo para la gran mayoría de la población mundial. En 2050, muchos ecosistemas estarán al límite y 5.000 millones de personas vivirán en zonas de riesgo elevado.

recursos naturales en el futuro los riesgos para la agricultura

Un mapa de recursos naturales en el futuro

“Gracias a las mejoras tecnológicas recientes, podemos mapear las contribuciones de la naturaleza a nivel local de una manera detallada”, asegura Becky Chaplin-Kramer, científica principal del Natural Capital Project de la universidad de Stanford y autora principal del estudio. “Podemos visualizar claramente de qué manera las personas obtienen beneficios de la naturaleza. Y también observamos dónde es más probable que las personas pierdan estos beneficios vitales a medida que los ecosistemas se degraden”.

De acuerdo con el estudio, publicado en la revista Science a finales del año pasado, toda esta información podría ser utilizada a nivel político para decidir dónde invertir y de qué manera hacerlo para mitigar los riesgos asociados al cambio climático. Por ejemplo, el mapa interactivo muestra que los mayores riesgos que amenazarán el bienestar de gran parte de España estarán ligados a la caída en los polinizadores y en la producción agrícola, seguidos del acceso a agua dulce potable.

Para elaborar el mapa, los investigadores de Standford se centraron en tres formas en las que la naturaleza contribuye de forma fundamental al bienestar humano. Calidad del agua, protección de eventos costeros y polinización de cultivos. Y diseñaron tres escenarios para observar la evolución y el impacto de estos elementos. Uno en el que la humanidad ha apostado por una economía más sostenible, otro en el que la lucha por los recursos ha impulsado el ascenso de nacionalismos y conflictos y un tercero en el que nada ha cambiado y consumimos cada vez más combustibles fósiles.

5.000 millones y riesgos en desarrollo

Aunque el valor de este trabajo está en el mapeado detallado a nivel local, los números globales ponen en perspectiva la magnitud del reto. A mediados de siglo, cerca de 5.000 millones de personas sufrirán riesgos por contaminación de acuíferos, erosión costera y caída en la producción agrícola. Además, estos riesgos estarán repartidos de forma desigual. Los países en vías de desarrollo serán los que mayor carga tendrán que soportar.

“Nuestros análisis sugieren que, en la actualidad, […] las regiones más vulnerables no están invirtiendo en sus ecosistemas”, señaló Unai Pascual, coautor del estudio y copresidente de la Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services, un organismo intergubernamental con la misión de evaluar el estado de la biodiversidad y los ecosistemas. “Si continuamos en esta trayectoria, los ecosistemas serán incapaces de proporcionar seguridad frente a los impactos inducidos por el cambio climático en los alimentos, el agua y las infraestructuras”.

mapa de riesgos por acceso a agua potable

Los mayores impactos se dejan notar a nivel local, pero no están aislados. Por ejemplo, la subida del nivel del mar afectará directamente a más de 500 millones de personas. ¿Cómo? La pérdida de arrecifes y manglares dejará a muchas comunidades sin protección frente a tormentas. La erosión reducirá la tierra disponible en otros lugares. Y la salinización de las tierras bajas costeras dificultará el acceso a agua dulce y cultivos.

“Determinar cuándo y dónde la naturaleza tiene mayor importancia es fundamental para dar con la manera de mejorar los medios y el bienestar de las personas”, añade Stephen Polasky, profesor de economía ambiental en la Universidad de Minnesota y otro de los coautores del estudio. Por eso, los investigadores buscan dar a conocer su estudio entre aquellos que toman las decisiones. Y preparan ya sus herramientas de análisis para modelar la evolución futura de otros beneficios de los ecosistemas.

Imágenes | Unsplash/Brandon Green, Ivan Bandura, Universidad de Standford