Smartick: inteligencia artificial para mejorar en lectura y mates

A mediados del siglo pasado, un profesor de matemáticas japonés llamado Toru Kumon empezó a notar que su hijo Takeshi tenía cada vez más dificultades con esta misma asignatura en el colegio. Preocupado, decidió crear su propio método de enseñanza para que su hijo pudiese avanzar a su ritmo y sin perder la motivación.

Los resultados de Takeshi no tardaron en mejorar. Animado por el éxito, el profesor decidió ayudar a más niños con su sistema. Con el paso de los años, el método Kumon dio la vuelta al mundo y sirvió para inspirar la creación de muchos otros programas de aprendizaje personalizados y flexibles.

Muchos de ellos son, hoy, muy diferentes: más de medio siglo después de que Toru Kumon crease sus primeros cuadernillos, la enseñanza gira en torno a ordenadores y tabletas. Muchos niños ven las matemáticas como una herramienta con la que programar o diseñar sus propios robots, y no solo como una sucesión de sumas y restas.

Un buen ejemplo de cómo han cambiado los métodos de enseñanza es Smartick, un sistema que hace uso de inteligencia artificial para ayudar a niños y niñas a disfrutar del aprendizaje de lengua y matemáticas.

¿Qué es Smartick y para qué sirve?

Smartick es una herramienta de aprendizaje online para niños entre los cuatro y los 14 años. Gracias a la inteligencia artificial, ofrece programas individualizados que se adaptan a las características y necesidades de cada niño, de modo que no hay ejercicios preestablecidos ni planes de estudio iguales para todos.

La primera vez que los pequeños utilizan Smartick, el software hace unas sencillas preguntas para empezar a conocer al alumno. Pocos después, el sistema está listo para ofrecer sesiones personalizadas: los ejercicios se van generando al instante para adaptarse a la realidad y las necesidades de cada uno. Dependiendo de cómo respondan a los ejercicios que se les plantean, se van proponiendo los siguientes.

Smartick está diseñado para niños y niñas entre 4 y 14 años.

Smartick está pensado para que los niños le dediquen 15 minutos al día, sin necesidad de que sus padres los ayuden. Los pequeños reciben la evaluación en tiempo real, mientras que los padres pueden seguir las sesiones gracias a informes que les llegan al correo electrónico.

Detrás de este método están Daniel González de Vega y Javier Arroyo, dos emprendedores que decidieron apostar por un sistema de aprendizaje de matemáticas interesante y dinámico. Nueve años después del lanzamiento de Smartick Matemáticas, han desarrollado Smartick Lectura para mejorar el nivel de lectura de los más pequeños y la comprensión lectora de los alumnos de Primaria y Secundaria. De esta forma, cubren dos pilares básicos del aprendizaje: las matemáticas y la lengua.

Daniel González de Vega y Javier Arroyo, creadores de Smartick.

Un entrenador personal para mejorar en matemáticas

“Desde Smartick pensamos que un niño que de verdad sabe matemáticas es un niño que sabe resolver problemas y, por eso, esta es un área que nos preocupa especialmente y a la que dedicamos muchos recursos”, explican en el blog de Smartick. “Son matemáticas, pero nos esforzamos todos los días para que los niños las aprendan en un entorno estimulante y divertido”.

Por ello, uno de los objetivos de Smartick es reforzar la autoestima de los niños con ejercicios que enseñan a razonar. A través de tareas gamificadas y con un planteamiento que favorece el refuerzo positivo, se suceden retos de cálculo, cálculo mental, lógica, aritmética, geometría y álgebra, entre otros. Como si se tratase de un entrenador personal, el programa va ofreciendo ejercicios adaptados al rendimiento del alumno que le animan a pensar y resolver problemas.

¿Cómo mejora la lectura Smartick?

El programa de Smartick Lectura busca, principalmente, que los niños aprendan a leer y entender textos escritos. Entre sus objetivos básicos está alcanzar las siguientes capacidades:

  • Leer cualquier palabra sin cometer errores.
  • Leer a la velocidad que les corresponde por su edad.
  • Dar una entonación adecuada a sus lecturas.
  • Comprender los mensajes de los textos escritos.

Para conseguirlo, el algoritmo genera ejercicios que van evolucionando desde los niveles más básicos hasta los más complejos. Estos parten de identificar letras y sílabas para pasar a comprender oraciones y textos cortos cada vez más complejos.

Smartick plantea retos de lógica para mejorar el nivel de matemáticas y lengua.

Inteligencia artificial para aprender más rápido

De forma constante, Smartick analiza cuatro variables que determinan el nivel y la capacidad del alumno: si responde de forma correcta o el tiempo que tarda en dar una respuesta, por ejemplo. Estas variables se contrastan con la información almacenada en su historial para generar el siguiente ejercicio.

De este modo, la inteligencia artificial permite que los ejercicios de Smartick se adapten al nivel de cada alumno en cada momento. Así, se favorece que estos no tengan que repetir aquellas tareas que ya dominen y se puedan centrar en nuevos retos. O, en otras palabras, que mantengan la motivación y huyan de la monotonía.

Al uso de la inteligencia artificial se une también la gamificación: cada usuario accede a su propio mundo virtual, que puede personalizar con los puntos que gana en cada sesión. Con ello, los estudiantes tienen un avatar que va evolucionando a medida que ellos mismos van aprendiendo.

Imágenes | Smartick

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