Plataformas, tecnología y apps para salvar el mundo (y a nosotros mismos)

Las dimensiones del cambio climático abruman. El calentamiento, el deshielo, las sequías y las inundaciones, los eventos meteorológicos extremos y un montón más de consecuencias directas de la actividad humana en el planeta derivan en una lista casi infinita de efectos en cascada. Cada vez más compleja, cada vez más desafiante.

La tarea que tenemos por delante para salvaguardar el planeta y, sobre todo, nuestro futuro en su superficie es enorme. No existe solución única ni receta que se pueda aplicar sin la coordinación y la colaboración de toda la sociedad. Pero la tecnología (aunque lejos, de momento, de proponer grandes alternativas energéticas o de reducción de las emisiones) aporta sus capacidades en muchos frentes de acción.

Los informes que emite el Panel Intergubernamental del Cambio Climático de la ONU, la máxima autoridad en el tema, hacen cada vez más hincapié en la necesidad de actuaciones inmediatas. No solo para frenar la emisión de gases de efecto invernadero y el cambio climático. Sino para hacerle frente a sus consecuencias, las del futuro y las que ya sufrimos en la actualidad.

Es en este segundo punto donde la tecnología tiene bastante más que decir. Analizamos una serie de plataformas, apps y soluciones tecnológicas recientes para salvar el mundo y a nosotros mismos.

Earth Now: una app para conocer el planeta

Para actuar, lo primero es informarse. Existen multitud de bulos e informaciones sesgadas alrededor del cambio climático. Por eso, lo mejor es siempre intentar acudir a fuentes científicas serias y verificadas. La NASA es una de ellas y su aplicación Earth Now, disponible para Android, una de las mejores opciones para estar al día y aprender, con datos actualizados, sobre el cambio climático y sus efectos en los ecosistemas terrestres.

Earth Now utiliza información real de la red de satélites de la NASA destinados a las ciencias de la tierra. Presenta, en un globo terráqueo en tres dimensiones, todos los mapas con la temperatura del aire, los niveles de monóxido de carbono de la atmósfera, la evolución de la capa de ozono y las variaciones del nivel del mar. Los mapas pueden consultarse a nivel global, para observar las consecuencias del cambio climático en todo el planeta, o hacer zoom sobre zonas concretas.

aplicación Earth Now de la NASA

Prometeo: la nube frente a los incendios

Un bombero, un enfermero de emergencias y tres desarrolladores y científicos de datos de Barcelona están detrás de Prometeo. La solución, ganadora del programa de IBM Call for Code 2019, combina hardware, software y tecnología en la nube para mejorar en la prevención y la extinción de los incendios forestales, cuyo aumento una de las consecuencias indirectas de los cambios en los patrones climáticos.

El dispositivo Prometeo, del tamaño de un smartphone, contiene varios sensores que miden la temperatura, la humedad relativa y la concentración de humo. La información se recoge sobre el terreno y los datos son analizados por un algoritmo de machine learning basado en la inteligencia artificial que los transforma en información fácil de manejar e interpretar en los centros de control de los bomberos.

I-React: big data para la prevención de desastres

El proyecto financiado por la Unión Europea I-React es el resultado de tres años de trabajo de 20 empresas e instituciones científicas de nueve países diferentes. Su solución está también enfocada a la mitigación de los riesgos, en este caso mediante la prevención.

La plataforma desarrollada es capaz de integrar datos de todo tipo de fuentes, desde los sistemas de monitoreo terrestres hasta sensores locales, pasando por información publicada por los ciudadanos en redes sociales, analizarlos mediante tecnologías big data y utilizarlos para optimizar la prevención y la gestión de desastres naturales.

Además de la plataforma de trabajo y del desarrollo de sensores, wearables y sistemas de mapeo con drones, I-React cuenta con su propia aplicación móvil, disponible para Android. La app está diseñada para que los ciudadanos den la voz de alarma ante cualquier señal de desastre y verifiquen la información subida por otros usuarios. También pueden consultar su exposición al riesgo en función de su localización.

Oroeco: una huella de carbono smart

El concepto de huella de carbono nació para medir las emisiones de gases de efecto invernadero de una actividad determinada. A partir de ahí, las herramientas para medirla se han ido haciendo más sofisticadas y precisas, y hoy nos permiten conocer el impacto que nuestros hábitos diarios tienen en las emisiones de CO2, metano y otros gases a la atmósfera. Y así poder actuar en consecuencia.

Existen varias calculadoras de huellas de carbono online. Pero una de las apps con mejores críticas es Oroeco. Esta plataforma, disponible para Android, hace un seguimiento inteligente de nuestros hábitos de viaje, alimentación, consumo y en el hogar para calcular nuestra huella de carbono. A partir de aquí, ofrece sugerencias mediante una estrategia gamificada que persigue motivarnos en la lucha contra el cambio climático.

aplicación para medir la huella de carbono

YoNoDesperdicio: la comida no se tira

La industria alimentaria es una de las grandes productoras de gases de efecto invernadero. Solo la deforestación para agricultura produce, según la FAO, un 10% de las emisiones totales. Pero, además, un tercio de la comida que producimos no se consume y se estropea, acabando directamente en la basura.

En los últimos años, han surgido varias plataformas que persiguen acabar con el desperdicio alimentario, tanto para aprovechar mejor los recursos como para intentar reducir el impacto de la comida en el cambio climático. Yonodesperdicio.org (y su app para Android) es una de estas iniciativas. La plataforma está pensada para crear una red de colaboración alimentaria. Es decir, un sistema en el que cualquier persona pueda dar y recibir alimentos, evitando así que se echen a perder.

Como esta, hay muchas otras e iniciativas similares para diferentes sectores. El proyecto Apps4citizens tiene una selección interesante de aplicaciones ciudadanas para reducir nuestro impacto en el cambio climático. Una muestra más de que la tecnología es una gran herramienta a tener en cuenta para salvar el mundo (o, al menos, intentarlo).

Imágenes | Unsplash/Harrison Moore, Earth Now, Oroeco