Tecnología inclusiva para romper las barreras de la discapacidad

Más de mil millones de personas sufren algún tipo de discapacidad en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre el 20 y el 40% de las personas con discapacidad no están satisfechas con la asistencia que reciben para realizar sus tareas cotidianas. Tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo, la gran mayoría dependen de sus amigos y familiares para desempeñarlas. 

Al igual que en tantos otros campos, la tecnología se presenta como una aliada para poner fin a esta situación. Analizamos varias soluciones que nacieron para facilitar el día a día de personas con discapacidad. 

Gafas con inteligencia artificial

El dispositivo Orcam My Eye 2.0 ayuda a personas con problemas de visión a reconocer su entorno. Gracias a un sistema imantado puede colocarse sobre la patilla de cualquier gafa, sin resultar demasiado engorroso o llamativo. 

Funciona mediante una cámara que tiene un sistema de reconocimiento facial, de imágenes y de texto. Cuenta también con un altavoz que transmite lo que detecta la cámara en 20 idiomas diferentes y que puede conectarse con auriculares (vía bluetooth) para resultar menos molesto o llamativo. 

Orcam My Eye 2.0 permite a los usuarios reconocer a las personas que tiene delante y guardar su imagen en la memoria del dispositivo. Permite, también, leer textos, reconocer productos en el supermercado (tiene una base de datos con millones de códigos de barras), indicar el color de un objeto e incluso el valor de los billetes. Si se dirige la mirada hacia un reloj, dice también la hora y la fecha. 

El dispositivo de Orcam no resulta accesible para todos los bolsillos: cuesta más de 4.000 euros. Sin embargo, su tecnología supone un avance importante. Se calcula que unos 1300 millones de personas viven con alguna forma de deficiencia visual. Según la OMS, 217 tienen una deficiencia visual de moderada a grave y 36 ceguera.

Guantes que traducen lengua de signos

Una de las principales barreras a las que se enfrentan las personas con discapacidad auditiva es la limitación para comunicarse. Un problema que llevó al ingeniero keniano Roy Allela a desarrollar Sign-IO, unos guantes que traducen la lengua de signos a señales de audio.

Los guantes cuentan con sensores flexibles cosidos a cada dedo, que detectan los movimientos, las posturas y las curvaturas. La información se transmite a través de bluetooth a una aplicación que la vocaliza, en la que se puede configurar el idioma, el género y el tono. 

Allela desarrolló este sistema para que su sobrina, que nació con discapacidad auditiva, pudiese comunicarse con su familia, que no había tenido la oportunidad de aprender el lenguaje de signos. Una vez finalizado lo probó en una escuela de necesidades especiales de un área rural del suroeste de Kenia, lo que le permitió mejorarlo y optimizarlo. 

La tecnología inclusiva puede mejorar la enseñanza de millones de niños.

Actualmente, su objetivo es facilitar guantes a todas las escuelas con necesidades especiales en Kenia. Una solución que, a la larga, podría ayudar a mejorar la situación de los 34 millones de niños que sufren una pérdida auditiva incapacitante en todo el mundo.

Según la OMS, los niños con discapacidad tienen menos posibilidades de ser escolarizados que los niños sin discapacidad. Una diferencia que es más pronunciada en los países más pobres. Además, pueden presentar problemas para adquirir capacidades básicas si no se les ofrece la atención y las facilidades necesarias. Para los niños que tienen dificultades auditivas es complicado, por ejemplo, aprender a leer, ya que la lengua de signos carece de forma escrita.

Apps para comunicarse sin obstáculos

La Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) ha desarrollado una app que facilita la comunicación de las personas sordociegas en situaciones cotidianas. Una idea que nace del mismo problema que movió a Roy Allala a crear sus guantes: el hecho de que las personas sordociegas no pueden comunicarse con gran parte de la población, que desconoce el lenguaje de signos o el alfabeto Braille.

El Comunicador Táctil ONCE (CTO) permite al usuario sordociego emitir mensajes escritos a sus interlocutores (dictando el texto, escribiendo con un teclado Braille o trazando símbolos sobre la pantalla). La app permite, también, recibir la respuesta de los interlocutores y cuenta con mensajes memorizados que pueden usarse durante la conversación.

Se trata de una app que otorga autonomía a personas con discapacidad visual y auditiva y supone un gran apoyo a la hora de realizar tareas cotidianas como ir a la compra o al médico. El Comunicador Táctil ONCE está disponible para dispositivos Android y puede descargarse en Google Play.

Se trata de una aplicación móvil gratuita, sin duda más accesible que otros dispositivos como Orcam My Eye 2.0. Sin embargo, ambas tienen algo en común: el uso de la tecnología para garantizar una mejor calidad de vida para millones de niños y adultos con discapacidad. 

Imágenes | Unsplash/Josh Calabrese, Feliphe Schiarolli

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