¿Caminando entre mamuts? Sacarles de su extinción es real (y más importante de lo que podríamos pensar)

The Long Now Foundation sostiene que devolver a los mamuts del cajón de los animales extintos puede ser una realidad en el futuro cercano. Su iniciativa Revive & Restore estudia cómo usar tecnología para “revivir” también otras especies extintas como la paloma migratoria.

Aunque este es su proyecto más clickbait, la realidad es que trabajan en hacer un registro genético de todas las especies de la tierra en peligro de extinción y en cómo usar la clonación para devolver las poblaciones a números saludables.

CRISPR y clonación para la conservación de especies

Revive & Restore tiene como misión mejorar la diversidad del planeta a través de nuevas técnicas de biotecnología genética. La iniciativa está motivada, en parte, “por la idea de deshacer el daño que los humanos han causado en el pasado”, señala Steward Brand, fundador de The Long Now Foundation.

En su trabajo destacan técnicas avanzadas de edición genómica como CRISPR-Cas9. O técnicas de reproducción como la inseminación artificial, la embriogénesis de células madre y la clonación. Entre sus proyectos, el que ha acaparado más titulares es el que busca desextinguir el mamut. Concretamente el mamut lanudo, una especie que se pobló Siberia y se extendió a América del Norte antes de extinguirse hace unos 4.000 años.

El mamut lanudo era un poco más grande que los elefantes africanos actuales.

El linaje de mamut se separó del elefante asiático hace unos seis millones de años. Es precisamente a través de estos animales que The Long Now Foundation quiere conseguir la desextinción. Sostienen que, dado que son similares, es posible editar los genes de los rasgos del mamut en el genoma del elefante asiático. De esta combinación puede surgir un animal cercano al elefante, pero más adaptado a las condiciones del extremo norte.

Grandes mamíferos que pueden frenar el cambio climático

“La intención no es hacer copias perfectas de mamuts lanudos extintos, sino centrarse en las adaptaciones de mamut necesarias para que los elefantes asiáticos prosperen en climas fríos”, señalan. Y es que este proyecto tiene varios objetivos fundamentales: el primero, estudiar las mutaciones y cómo estas pueden mejorar la supervivencia de los elefantes asiáticos.

Este paso forma parte de un estudio más amplio y general de cómo la clonación puede mejorar la supervivencia de las especies. “El ADN antiguo guarda secretos que impactan en la biología y la medicina modernas”, señalan. “Los genomas son un registro histórico de adaptación para sobrevivir miles de millones de años de catástrofes, epidemias y condiciones cambiantes”.

El segundo objetivo es volver a repoblar las vastas extensiones de tundra y bosque boreal en Eurasia y América del Norte. Y, con ello, luchar contra el cambio climático. Durante siglos, la tundra y gran parte de la taiga de estas regiones acogieron manadas de grandes mamíferos. Tras su desaparición, el ecosistema cambió y también lo hizo su clima. Sin grandes animales que compacten con su peso las capas de nieve durante el invierno, el frío no penetra en el suelo. Esto hace que el permafrost (la capa del suelo permanentemente congelada) se vaya deteriorando y se liberen los gases que se encuentran bajo el suelo. Gases que contienen carbono y que aceleran el cambio climático.

Introducir de nuevo grandes animales permitiría compactar de nuevo estas capas y garantizar una congelación más profunda del permafrost. Además, su actividad propiciaría la aparición de vegetación. Esta aislaría también el permafrost durante el verano, lo que evitaría aún más la emisión de gases de efecto invernadero.

La vegetación de la tundra es baja y carece de árboles.

Mamuts en lugar de T-Rex

Hasta el momento, y gracias a utilizar la ingeniería del genoma CRISPR para copiar y pegar el ADN del genoma de mamut en cultivos de células de elefantes vivos, los científicos de Revive & Restore han conseguido generar células similares a las de los mamuts.

Uno de los siguientes pasos es estudiar las mutaciones y el proceso de adaptación de los genes a otro clima. Esta investigación les ayudará a esclarecer las causas de la extinción de los mamuts. Y también a crear técnicas para adaptar las especies al cambio climático.

Aunque recuerda demasiado a Jurassic Park, sus creadores aseguran que no tiene nada que ver. Los científicos han recuperado ADN de especies que se extinguieron hace decenas de miles de años. Para recuperar el de los dinosaurios habría que remontarse decenas de millones de años atrás, lo cual no es posible.“Fue una película maravillosa, que introdujo al mundo la idea de la desextinción en 1993. Sin embargo, su ciencia ficción es diferente de la realidad actual”, señala Steward Brand. “No se ha encontrado ADN recuperable en los fósiles de dinosaurios (ni en los mosquitos encerrados en ámbar)”.

Señala, además, que la trama de la película se basa en la creación de un parque temático en secreto, mientras que su trabajo se está llevando a cabo con total transparencia. Quién sabe, quizá en unos años podamos volver a ver en libertad criaturas que hoy están extinguidas. Aunque no se trate de dinosaurios, sino de mamuts.

Imágenes | Revive & Restore, Wikipedia, Creative Commons/Hannes Grobe