Este hotel sueco sabe cuánto tiempo pasas en las redes (y te cobra en consecuencia)

Alerta roja: ¡llevas demasiado tiempo conectado a internet! Este problema (al que nos hemos enfrentado todos alguna vez) suele tener como consecuencias directas menos horas de sueño, perderse una buena tarde de paseo o pasarse la parada del autobús. Sin embargo, en un hotel de Suecia han decidido sumarle, además, una abultada factura.

Cansados de que sus huéspedes pasaran más tiempo mirando el móvil que disfrutando de su compañía o del propio hotel, instalaron en una de sus habitaciones una lámpara inteligente que mide cuánto tiempo se pasa en las redes. A aquellos que consiguen vencer la tentación y no consultar sus cuentas, la noche les sale gratis. A los que no, les toca pagar en consecuencia.

The Check Out Suite

Skärmfri es el nombre de la lámpara inteligente programada para medir el tráfico de Facebook, Instagram, Twitter, Youtube y Snapchat. Desde el pasado 14 de febrero, hay una en la habitación The Check Out Suite del Hotel Bellora (ubicado en Gotemburgo, una ciudad de la costa occidental de Suecia).

Al llegar a la habitación, los huéspedes hacen lo que ya es habitual nada más dejar las maletas: conectarse a la wifi del hotel. La lámpara Skärmfri, ligada a la misma red, detecta cuánto tiempo pasan enganchados a las redes sociales. Y va cambiando de color (de blanco a un rojo intenso) a cada minuto que están pendientes de internet. “Queremos animar a las personas que se quedan con nosotros a que disfruten de los momentos que pasan juntas y no se centren en mirar la pantalla del teléfono”, señalan en la web del hotel.

La luz de la lámpara se vuelve roja al usar las redes sociales.

El proyecto The Check Out Suite es una iniciativa del propio Hotel Bellara y de Länsförsäkringar Göteborg och Bohuslän, una compañía de seguros y servicios bancarios. Esta empresa, responsable del desarrollo de la lámpara Skärmfri, lleva a cabo numerosas iniciativas para mejorar de la salud digital de niños, jóvenes y familias.

Un descuido puede salir caro

Tan solo en una semana, unas 500 familias y parejas suecas solicitaron probar la habitación de este hotel motivadas por el reto de pasar una noche alejadas de las redes sociales. O, quizá, atraídas por la posibilidad de no pagar absolutamente nada: el hotel ofrece alojamiento gratuito a aquellos que abandonen por completo las redes durante su estancia.

Sin embargo, a aquellos que no pueden separarse de su teléfono la experiencia les puede salir muy cara. El hotel Bellora cobra 20 coronas suecas más (un poco menos de dos euros) por cada minuto que sus huéspedes pasan online. Si se supera la media hora de conexión por cada dos personas, el presupuesto se eleva al máximo: 230 euros por noche.

Más allá del hotel

La lámpara Skärmfri, por ahora en versión beta, está configurada para alcanzar su máximo tras dos horas de uso. Esto equivale a media hora por cada uno de los miembros de una familia de cuatro personas. Y es que sus creadores esperan que su uso no se limite al hotel Bellora y sirva como reto a las familias

“Puede hacer que la familia sea más consciente del tiempo que todos pasan frente a la pantalla, y ayudarles a encontrar un balance digital”, señalan. Hacen referencia, además, a varios estudios que recomiendan fijar un máximo de 30 minutos al día en las redes sociales.

#Relaxwepost

La compañera hotelera Ibis también intentó (aunque de forma un poco más rebuscada) que sus huéspedes dejasen de lado sus teléfonos móviles mientras estuviesen en sus edificios de Zúrich y Génova. En este caso se ofrecían a actualizar sus perfiles de Instagram por una tarifa entre 90 y 135 euros. Influencers profesionales se encargaban de sacar fotos, publicar los posts e incluso responder a los comentarios.

Una iniciativa que fue bastante criticada por fomentar la adicción a las redes sociales. O por tratarse, en el fondo, de publicidad de la propia marca (que podía conseguir, además, contraseñas e información privadas a través de las cuentas de Instagram de los clientes).

Al lado opuesto

Otros hoteles, sin embargo, fomentan el uso del móvil para (casi) todo. El KVi Hotel de Budapest funciona prácticamente sin personal: gracias a la aplicación TMRW Hotels, los huéspedes pueden acceder a los servicios a través de un smartphone.

No hay recepción (ni recepcionistas), ya que el propio teléfono sirve como llave para la habitación.Permite controlar la temperatura de la habitación (incluso sin estar en el propio hotel) o pedir el desayuno. Vale, también, para colgar el cartel de “no molestar”.

Lo cierto es que, aunque surgen iniciativas para evitar que centremos nuestro tiempo libre pendientes de una pantalla, la tecnología está cada vez más presente en los hoteles. Se habla, incluso, de las primeras vacaciones que podremos pasar en el espacio, hospedados en un hotel espacial. Aunque todo apunta a que, para esto, habrá que esperar a 2022.

Imágenes | MyNewsDesk/Pressbilleder, Skarmhjalpen.se