Evitar las distracciones, el próximo gran reto tecnológico

¿Sientes que te distraes en internet cuando tratas de concentrarte? ¿Te descubres abriendo páginas innecesarias, perdiendo el tiempo en atender avisos intrascendentes o entrando al trapo de peleas en redes sociales? No te preocupes: es totalmente normal. Evitar las distracciones es el próximo gran reto porque buena parte de la tecnología está orientada a distraerte.

¿Por qué nos despistamos en internet?

Internet está construido sobre la base de la atención. Dado que la mayoría de los espacios son gratuitos para el usuario, pero tienen un coste, alguien tiene que pagar dicho coste. Ese alguien suelen ser empresas a través de anunciantes. Es por eso que cuando usas YouTube ves anuncios patrocinados, pero si pagas YouTube Premium estos desaparecen. Te estás haciendo cargo de los costes.

Como el grueso de los servicios son, como decimos, ‘gratuitos’, y las empresas pagan a los sites para que tú veas anuncios, ocurre algo bastante obvio: tu atención se monetiza. Si las plataformas ganan más dinero cuantas más horas las usas, entonces el objetivo es que pases tanto tiempo como sea posible dentro.

Decía Herbert Simon que “en un mundo rico en información, el superávit informativo deriva en una carencia de otro tipo, en una escasez de aquello que la información consume”. Es decir, la atención es cada vez más escasa. Y, como comenta James Williams en Clics contra la humanidad (2021), es difícil luchar contra un ejército de ingenieros cuyo trabajo es diseñar herramientas para distraerte. Entre ellas se encuentran:

Las redes sociales

En su libro Los siete hábitos de la gente desinformada (2019), Marc Argemí señala algunos mecanismos por los cuales estamos ansiosos de participar en discusiones online. Por ejemplo, demostrar que sabemos de aquello que ignoramos. Así, cada notificación es una excusa para pasar diez o veinte minutos en redes sociales.

También se están dando adicciones conductuales como el doomscrolling, por el que la gente no puede dejar de leer contenido catastrofista (dando lugar  a la infobesidad o sobrecarga informativa); o síndromes como la ‘vibración fantasma’, una alucinación que nos hace sacar el móvil con la creencia de que ha vibrado.

La dispersión y procrastinación

La procrastinación es la acción o hábito de posponer asuntos importantes en pro de otras actividades más placenteras o menos complicadas. De nuevo, cualquier excusa es buena para no hacer lo que se tiene que hacer y optar por tareas quizá más divertidas, pero menos útiles o productivas.

Alertas de juegos

Los videojuegos también pueden ser una importante fuente de distracciones. Cada vez más, estos están siendo diseñados para captar nuestra atención mediante mecanismos como tragaperras, avisos cada pocos minutos o eventos que llaman a la urgencia.

como funciona la adiccion a los videojuegos

Qué importancia tiene la procrastinación o pérdida de tiempo

La falta de concentración derivada de malos hábitos digitales (por ejemplo, abrir las redes sociales cada pocos minutos) sumado a las distracciones generadas por la tecnología (por ejemplo, avisos continuos que llaman a entrar en apps) generan un panorama de pérdida de tiempo y fomentan la procrastinación. Después de todo, es más fácil abrir Twitter que concentrarse en el trabajo.

Un estudio de 2008 titulado El coste del trabajo interrumpido demostraba cómo, una vez distraídos, tardamos cerca de 20 minutos en recuperar un estado mental óptimo de concentración. Cada vez que respondes un whatsapp, miras ‘un momentito’ tu red social favorita o entras en un juego para evitar que el cofre se pierda, sumas unos veinte minutos de desconcentración improductiva.

Es obvio que lo óptimo, si te gustan estos entornos, es trabajar lo más rápido y productivamente posible para después usar el tiempo allí donde se desee. Sin embargo, el cerebro no funciona así. Una vez desarrollado un hábito basado en la procrastinación, resulta muy difícil corregirlo. Pero veamos algunas herramientas que pueden ayudar.

Las mejores herramientas para evitar la falta de concentración

¿Qué herramientas pueden ayudar a concentrarnos o, al menos, a no distraernos?

Asistente de concentración de Windows 11

Desarrollado durante Windows 10 e implementado en Windows 11, el Asistente de concentración permite configurar una serie de patrones de notificaciones personalizadas. En el modo ‘Solo prioridad’ será posible elegir una lista de alertas que podrán superar el filtro, y en el modo ‘Solo alarmas’ todos los avisos serán suspendidos para una concentración absoluta.

asistente de concentracion de windows como funciona

Además, es posible elegir en qué horas se activará cada modo. Por ejemplo, se puede configurar un horario en el que de 7:00 a 13:00 no suene nada, para maximizar la productividad en esa franja y poder sacar el trabajo adelante. Para acceder a esta herramienta solo hay que pulsar la tecla de Windows y teclear ‘Asistente de concentración’.

Complementos para bloquear páginas

La falta de voluntad es un hábito difícil de gestionar, pero hay herramientas que evitan disponer de ella para poder concentrarse. Por ejemplo, extensiones como StayFocusd o Waste No Time permiten seleccionar una serie de URL y bloquearlas durante ciertas horas. Por ejemplo, las de las redes sociales durante las horas de trabajo.

Bloqueadores de alertas para el móvil

Todos los dispositivos móviles cuentan con un modo avión que aisla el teléfono de la red, pero también de opciones más flexibles para, por ejemplo, permitir llamadas, pero no alertas de apps. En Android, por ejemplo, existe el modo ‘No interrumpir’, aunque también es posible determinar qué aplicaciones pueden y cuáles no pueden lanzar avisos.

 

Evitar las distracciones es difícil cuando las redes sociales, algunos videojuegos e incluso periódicos están optimizados para maximizar el tiempo de pantalla. Sin embargo, existen algunas herramientas interesantes como es el caso del Asistente de concentración de Windows.

 

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Imágenes | Galen Crout, Erik Mclean

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