No preocuparse: el tiempo sigue fluyendo hacia delante

En diciembre de 2017 fue publicado en Arxiv un artículo muy interesante. Se titulaba ‘La flecha del tiempo y su reversión en un ordenador cuántico IBM’. En marzo de 2019 fue publicado en Nature, y una nota de prensa muy mal redactada pronto confundió a los medios con viajes temporales imaginarios.

Spoiler: los científicos no han dado marcha atrás al tiempo. Ni tenemos esa tecnología ni estamos seguros de que algo así pueda ocurrir. Como en el juego infantil el teléfono escacharrado, la bola de confusión pasó de la nota de prensa a los medios, y de ahí a la población general. Pero no hemos viajado en el tiempo.

¿Científicos que dan marcha atrás a un reloj?

No. En la nota de prensa publicada el 13 de marzo de 2019 se afirmaba, en su título, que ‘Investigadores revierten la flecha del tiempo con en un ordenador cuántico IBM’, lo cual es parcialmente cierto pero bastante confuso.

“Revertir” es un concepto del mundo físico que quiere decir “volver al estado original”. Hay muchos sistemas que son reversibles, o casi reversibles. Por ejemplo, las manecillas el reloj son reversibles.

Si establecemos un reloj en las 00:00 y lo dejamos avanzar unas horas, luego podremos usar la corona para mover las agujas de nuevo hasta las 00:00. Habremos “revertido” el reloj a un estado previo, pero esto no significa que el reloj haya viajado en el tiempo. Tampoco viajamos en el tiempo cuando cambiamos de hora en primavera y otoño.

Para el reloj el tiempo ha seguido avanzando de forma natural, pero ha logrado revertir su movimiento debido a fuerzas externas. En este caso, nosotros dando vueltas a la corona. Lo que los científicos lograron en aquel experimento fue que un sistema cuántico lograse (avanzando hacia delante en el tiempo), volver a un estado anterior.

Simular un sistema físico reversible en un ordenador

simular campo particula en un ordenador

Volver a un estado anterior es extremadamente difícil en la naturaleza. Más en los sistemas cuánticos, cuya percepción del tiempo no es para nada similar a como la experimentamos los objetos “grandes”.

Dar con un ordenador capaz de revertir el comportamiento de una partícula es la noticia. Volver hacia atrás en el tiempo, no. Lo que ocurre es que dentro del artículo también se plantea (de forma bastante burda, por cierto) la probabilidad de que un sistema cuántico sufra una inversión temporal espontánea.

Este anexo no tiene mucho que ver con el resto del artículo, pero es de donde viene toda la confusión. Los investigadores plantean la hipótesis y determinan, usando muchísimas simplificaciones, que es improbable que algo así ocurra en un tiempo menor que la edad del universo.

En otras palabras, que un sistema cuántico necesitaría mucho más que 13.800 millones de años para dar un pequeño ‘giro’ temporal localizado. Algo así simplemente no ocurre, pero de ahí surgió la nota de prensa, y la confusión.

Entonces, ¿cómo se puede viajar al pasado?

No se puede. Todos los objetos del universo avanzan hacia delante en el tiempo a un segundo por segundo a velocidad constante. Dicho esto, existen zonas del universo en las que el tiempo fluye más despacio con respecto a otras, como veremos más abajo.

el tiempo sigue avanzando hacia delante no se puede viajar al pasado

Existe en física un fenómeno llamado causalidad que no puede ser violado. La causalidad implica que ningún efecto puede ser anterior a su causa. Los taquiones, partículas virtuales que presuntamente viajan más rápido que la luz y cuyos efectos podrían viajar al pasado, siguen siendo de ciencia ficción.

Los taquiones son partículas hipotéticas —nadie ha demostrado su existencia— superlumínicas. Por descontado, la ciencia ficción las ha usado para crear todo tipo de máquinas del tiempo. Pero estas solo funcionan en nuestra imaginación.

El tiempo puede cambiar su velocidad de avance

No podemos viajar al pasado pero, ¿podemos hacer que el tiempo discurra más despacio? Sí, con un asterisco enorme. Hace unos años Scott Kelly pasó un año entero en la Estación Espacial Internacional. Su gemelo, Mark Kelly, se quedó en la Tierra. Como resultado, Mark envejeció unas fracciones de segundo más que su hermano “menor”.

Cuidado, que para ambos gemelos el tiempo transcurrió a un segundo por segundo… pero los segundos de Mark iban ligeramente más rápidos que los de Scott. Chocante, pero esto lo explica la teoría de la relatividad general de Einstein.

La gravedad terrestre comba el espacio-tiempo lo suficiente como para que en la superficie este avance más despacio que en órbita. Pero siempre a un segundo por segundo.

Como comenta Arthur C. Clarke en ‘El mundo es uno’, este mecanismo de dilatación temporal explica por qué los relojes de los satélites no hacen tic a la misma velocidad que los terrestres. Si lo hiciesen, pronto serían inservibles.

Que sepamos, no hay modo de detener el seco el tiempo. No existe una tempopausa a partir de la cual podamos dejarlo estático, más allá de las fotografías. No hemos viajado en el tiempo, pero hemos aprendido que las notas de prensa sensacionalistas causan confusión entre los lectores.

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Imágenes | iStock/ChakisAtelier, iStock/dani3315, iStock/Patrick Daxenbichler

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