Así están funcionando las apps de rastreo de COVID-19 en otros países

Tres meses después de su lanzamiento, la app Radar COVID ha tenido unos cinco millones de descargas. Es decir, se la han descargado poco más del 10 % de los potenciales usuarios, lo que apenas alcanza la mitad del objetivo esperado por el Gobierno.

A pocos días de la Navidad, y con una segunda ola que tarda en doblegarse, es buen momento para hacerse preguntas. Entre ellas, tiene cabida la app. ¿Por qué ha fallado su uso? ¿Y por qué motivo tiene tan pocas descargas? Un modo de enfocar esta cuestión es ver qué han hecho y qué han conseguido nuestros vecinos europeos.

Selectra, una compañía especializada en comparación de tarifas del mercado energético y de telecomunicaciones, ha elaborado un análisis de las principales apps de rastreo. Todas funcionan de forma similar: son gratuitas y se basan en la tecnología Bluetooth para rastrear contactos entre teléfonos móviles, sin compartir datos personales. Sin embargo, tienen resultados bastante diferentes.

La irlandesa y la alemana, entre las más descargadas

Desde su lanzamiento el 7 de julio, 1,28 millones de personas han descargado la app COVID Tracker en Irlanda. Es decir, el 26 % de la población del país. De acuerdo con Selectra, esta app permite compartir voluntariamente muchos datos personales, como el sexo, la edad, el número de teléfono y hasta la dirección IP. “Esto implica una mayor transparencia en cuanto a los datos personales aportados en comparación con la mayoría de las otras aplicaciones”, señalan.

El porcentaje de descarga es también alto en Alemania. De acuerdo con la propia web de Corona-Warn-App, que ofrece datos actualizados, 23,2 millones de alemanes se han descargado la aplicación desde que se lanzó el 16 de julio. Además, parece contar con una buena acogida. De acuerdo con Selectra, un total de casi 50.000 reseñas le dan un voto medio de 4,4 sobre 5.

Apps de rastreo en otros países: en Alemania cuentan con Corona-Warn-App.

Italia se acerca al 20 % de los usuarios

En Italia, el 19,8 % de la población se ha descargado la app de rastreo, que lleva el nombre de Immuni. Según la web de la aplicación, que también comparte datos actualizados, el sistema ha enviado más de 80.000 notificaciones y ha servido para alertar de más de 5.800 usuarios positivos.

Sin embargo, y tal y como señalan desde Selectra, el Gobierno italiano considera que la tasa de penetración de Immuni es insuficiente. Está todavía muy lejos del objetivo de alcanzar el 60 %, necesario para su funcionamiento eficiente. El primer ministro ha hecho un llamamiento nacional para incentivar su descarga, que considera “una obligación moral”.

Portugal, porcentajes similares a España

La trayectoria de la app portuguesa StayAway Covid es similar a la de nuestro Radar COVID. Se lanzó el 1 de septiembre y, de acuerdo con los datos de Selectra, en octubre alcanzaba 1,26 millones de descargas. En Portugal, esto se traduce en el 12 % de la población.

Reino Unido, de las últimas en incorporarse

NHS COVID-19, la app de Reino Unido, no estuvo activa hasta el 24 de septiembre. Sin embargo, solo el primer día en funcionamiento obtuvo seis millones de descargas, y en la primera semana alcanzó ya los 12,5 millones (lo que implica al 19 % de la población).

Esta app está disponible en 12 idiomas y ofrece más funcionalidades que las de otros países. De acuerdo con Selectra, permite ver el riesgo actual en cada área y monitoriza los lugares en los que estuvieron los usuarios que reportaron un positivo. Además, revisa los síntomas, permite pedir citas para pruebas, obtiene los resultados de las mismas y cuenta los días que quedan de cuarentena a las personas que den positivo. A la hora de registrarse, no toma datos personales (únicamente, el código postal).

NHS COVID-19 es la app de rastreo de Reino Unido.

Bélgica y Francia, a la cola en porcentaje de descargas

Los datos de Selectra dan cifras menos favorecedoras a Bélgica y Francia. En Bélgica, Coronalert solo fue descargada por el 5,5 % de la población en el momento en el que se realizó el estudio. Aunque, por aquel entonces, llevaba solo dos semanas en funcionamiento.

Donde sí es más fácil confirmar cierto escepticismo es en Francia. A pesar de llevar activa desde el 2 de junio, StopCovid tenía una de las tasas de descarga más baja a mediados de octubre: apenas llegaba al 3,5 %. De acuerdo con Selectra, la desconfianza y el temor a que se filtren los datos personales puede ser una de las causas de estos malos resultados.

Esto nos lleva, de nuevo, a la pregunta inicial: ¿qué se ha hecho mal? Durante los últimos meses, se ha relacionado la falta de confianza en las apps con el temor a posibles fallos de seguridad y falta de privacidad. Además, entra en juego el hecho de que la instalación y el uso de estas apps es voluntario (al contrario de lo que sucede en algunos países asiáticos, como Corea del Sur, en donde el rastreo tecnológico ha sido más efectivo).

Por último, es importante tener en cuenta una posible falta de organización entre profesionales sanitarios, rastreadores y pacientes a la hora de facilitar e introducir los códigos de rastreo en las aplicaciones.

El proyecto europeo: conectar estas apps

Desde finales de octubre, Radar COVID ya se puede comunicar con otras apps de rastreo de Europa. Sus usuarios pueden recibir alertas de contactos de riesgo de quienes usan otras apps, y viceversa. Es decir, las aplicaciones son interoperables, algo que puede facilitar la circulación de personas dentro de Europa de forma más segura.

Por el momento, ya pueden compartir datos las de Croacia, Dinamarca, Alemania, Irlanda, Italia, Letonia, Países Bajos, Polonia y España. Muchas otras apps tienen la potencialidad de ser interoperables, por lo que es probable que lo sean en breve.

Imágenes | Unsplash/Brian McGowan, Unsplash/Mika Baumeister, Unsplash/John Cameron,

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