Robots que te traen la comida y la cuenta

El primer camarero robótico de España se instaló en Madrid a mediados de 2019. Se llama Cacahuete (Peanut) y no tiene nada que ver con el coronavirus, pero podría convertirse en la herramienta perfecta para atender las mesas de un restaurante sin contacto. ¿Son los robots que llevan comida el futuro de la hostelería?

Los robots, virtuales o no, llevan décadas tratando de hacerse hueco en la restauración, donde han ido dando sus primeros pasos tímidamente hasta revolucionar el mercado. Ya traen la comida, gestionan comandas y hacen envíos al otro lado de la ciudad. Y su uso se acelera debido a la COVID-19.

Cacahuete, el robot que lleva comida a la mesa

Cacahuete es un robot de aproximadamente 1,2 metros que se desplaza sobre unas ruedas escondidas en su único pilar de contacto con el suelo. Con un cuerpo formado por un arco hueco, dispone de tres bandejas horizontales capaces de transportar unos ocho platos hasta las mesas. Allí, los recoge el comensal y despide al robot tocándole la ‘cabeza’.

En España es una novedad, pero como dice Kangda, uno de los dueños del local, “en China está normalizado y es habitual”. Lejos de preocuparse, los camareros y cocineros que se mueven junto a estos cobots (robots colaboratrivos, diseñados para interactuar con el ser humano) se alegran de tenerlos cerca. Suponen un alivio para su trabajo, una forma de ayuda. Más brazos con los que trabajar.

A mediados de 2019, el restaurante Amazonia Chic se convirtió en el primero de España que había invertido en estas máquinas, fabricadas por Keenon Robotics. La idea se la inspiró al dueño un establecimiento de Pekín casi completamente automatizado. ¿El coste? Unos 4.000 euros por robot, sin contar energía eléctrica, limpieza y mantenimiento.

Puede parecer mucho para una máquina, pero incluso contando con gastos variables no es de extrañar que este tipo de robots vayan supliendo mucha de las actividades tradicionales en restauración, dejando a los humanos para otro tipo de tareas, como la atención al cliente.

¿Un restaurante 100% automatizado?

Haidilao International Holding es la cadena de restaurantes más grande de Asia. En 2018, anunció que iban a abrir varios restaurantes piloto totalmente automatizados controlados mediante IA. Lo logró a finales de ese mismo año con Haidilao, su cadena de hot pots (plato tradicional de sopa), como podemos ver en el reportaje de la BBC.:

En estos locales los robots toman pedidos, preparan la comida y la sirven en la mesa. Todo gracias a una combinación de máquinas creadas por varios fabricantes como Keenon Robotics (como Cacahuete).

Si resulta fascinante es porque en un mismo entorno observamos robots industriales ‘tradicionales’ realizando pedidos y cobots más humanizados recorriendo las mesas. Pero esta hazaña no solo está desplegándose en China. También a mediados de 2018, esta vez en Francia, abría Pazzi, la pizzería robotizada de EKIM.

En Pazzi, de momento un piloto en Serris (al este de París, junto a Disneyland), los clientes ya pueden entrar, configurar su pizza en un panel táctil vertical, y llevarse a casa una pizza totalmente industrial. Por descontado, de cara a la COVID-19 tanto el robot Cacahuete como los paneles de pedidos táctiles deberían quedar relegados a una interacción mediante app, algo que ya existe en España.

¿Mejoran el servicio? ¿Son rentables?

A consecuencia de la pandemia, muchos restaurantes están dando códigos QR a sus clientes. Una de las primeras aplicaciones en este sentido la ha lanzado Dreamed Solutions y está siendo implantada por Mahou-San Miguel en sus locales afiliados. En ellos, los clientes pueden ver la carta sin contacto, pero también hacer pedidos, llamar al camarero o pagar la cuenta.

llamar al camarero usando una app

En España, el salario medio para los camareros ronda los 15.686 euros anuales, cantidad casi cuatro veces superior a Cacahuete, con la diferencia de que este robot puede trabajar más de ocho horas diarias y dura más de un año. ¿Por qué no se despide a los camareros y se contrata a robots? ¿Por qué los restaurantes chinos automatizados siguen teniendo personal?

En primer lugar, porque los robots no están adaptados a todos los espacios. La mayoría de los establecimientos simplemente no pueden albergar este tipo de tecnología porque los robots no pueden moverse bien por rampas, escaleras o a través de circuitos abiertos entre el local y la calle (como en una terraza).

En segundo lugar, los robots aún no pueden hacer todo, empezando por limpiarse a sí mismos o mantenerse. Se necesita personal que cuide de estas máquinas, igual que se necesita personal para manejar y limpiar la máquina de café. Aquí hay algunas tareas que hacen fatal o directamente son inviables:

  • Transportar bebidas.
  • Superar obstáculos.
  • Moverse entre mesas muy juntas.
  • Recoger la mesa y limpiarla.
  • Preparar platos elaborados.
  • Responder a preguntas de los clientes.

Robots que te traen la comida a la puerta de casa

Dicho esto, los robots cada vez se aventuran más y más lejos de sus ámbitos de trabajo ‘clásicos’. La ciudad de Milton Keynes (Londres) se ha hecho relativamente famosa estos días debido a Starship Technologies, una empresa que desplegó hace años una pequeña flota de vehículos de reparto.

Su ‘The Self-Driving Delivery Robot’ ya opera en seis ciudades del mundo, y subiendo. La llegada del coronavirus ha supuesto un enorme impulso a esta y otras empresas de corte similar, ya que el robot evita el contacto entre personas que, automatizadas, pueden trasladar su potencial a otras actividades de más valor.

 

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Imágenes | Keenon, Mahou

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