¿Cómo será crear un hábitat en la luna?

La humanidad lleva soñando con pisar y vivir en nuestro satélite desde mediados del siglo XVIII. Vivir en la Luna es el siguiente gran hito de la especie humana, con una complejidad técnica similar a la de dar respuesta al cambio climático. Y es que no es sencillo llevar gente ahí, y que sobreviva.

La habitabilidad es el gran reto y la mayor dificultad de la Luna. De ahí que cuando la ESA se lo plantea lo hace bajo las más estrictas medidas de seguridad. Tanto, que lleva años planificando la misión sin tener todavía algo sólido a lo que agarrarse. ¿Cómo será crear un hábitat en la luna? Pues bastante difícil, por lo que puede leerse de los informes de la Moon Village Association.

Qué es el proyecto Moon Village

En palabras de Johann-Dietrich ‘Jan’ Wörner, director de la Agencia Espacial Europea, Moon Village fue lanzado como un “globo sonda”. Empezó como una idea, una posibilidad a futuro, pero la demanda constante de más información por parte de Gobiernos, empresas y parte de la ciudadanía fuerzan a la ESA a realizar comunicados periódicos con la información disponible, que es más bien escasa.

Aquel globo sonda de una Luna habitada llamó la atención de la comunidad científica e internacional y, a las pocas semanas del anuncio, ya existían en la red decenas de renders y propuestas sobre cómo podría ser una base selenita permanente. Desde cavar galerías para huir de la radiación a usar el regolito lunar procesado para construir domos que absorbieran impactos.

No mucho después llegaron los papers científicos, como la optimista prospectiva sobre la ciencia descubierta por un poblado lunar de Ian A. Crawford (2017); la posibilidad de empezar a lanzar una avanzadilla de robots constructores que ayuden a edificar un hábitat humano, empezando por las plataformas de aterrizaje, de Thangavelautham et al.; o el reciente artículo sobre habitabilidad humana en exoplanetas y lunas de Jack Madden (2020).

De momento, Moon Village no es un proyecto cerrado ni una meta fijada en ningún calendario de las agencias espaciales del mundo. Es un asunto sobre el cual debatir, hablar, proponer y discutir parámetros técnicos. Un espacio de trabajo común al que todos los Gobiernos fueron invitados por Wörner allá en 2015. Y, por supuesto, es una fábrica de ideas.

El Moon Village de SOM

habitat moon village

Una de las últimas ideas realistas para hacer realidad Moon Village surge de la firma de los arquitectos Skidmore, Owings & Merrill (SOM), conocidos por el diseño de sus rascacielos. La propuesta fue lo suficientemente convincente como para que los expertos en evaluación de misiones de la ESA le prestasen atención.

La solución de SOM no es nueva, ya que parte de una estructura semiinflable similar a la que había sido planteada en propuestas que llevan décadas sobre la mesa. Aunque la solución de estos arquitectos es diferente, pues dentro de la estructura inflable se encuentra un cuidado hábitat para los tripulantes, y esto sí que es novedoso.

Una de las importantes diferencias entre la propuesta de SOM y otras recibidas por parte de la ESA es la atención a los detalles. El primer diseño de SOM fue tan ajustado a lo que debería ser una base lunar que el personal del CDF (Concurrent Design Facility) de la ESA lleva ya seis reuniones con la gente de SOM para ir puliendo detalles a medida que avanza el proyecto.

Juntos han trabajado no solo en la habitabilidad interior, sino también en la forma que tendría el cohete para lanzar el hábitat lunar (abajo). Pero sin duda el punto fuerte de este diseño arquitectónico es el confort interior. Mientras que otras propuestas se han centrado en el diseño de la futura ciudad como un todo, en este destaca el foco sobre esta cápsula para cuatro astronautas.

La idea subyacente es que estos cuatro habitantes puedan disponer de las máximas comodidades posibles —habida cuenta de dónde estarán— maximizando conceptos como el volumen disponible por persona o calculando al milímetro el factor de luminosidad óptimo para una larga exposición.

preparando el lanzamiento para moon village base lunar

SOM, ESA y MIT: cuando muchos genios trabajan juntos

Colonizar un nuevo cuerpo celeste no es tarea fácil. No lo será colonizar Marte y no lo será construir una base en la Luna. Pero recogiendo talento de todo el planeta y reuniéndolo bajo un mismo proyecto es más probable que muchos de los problemas más graves queden modulados bajo el ingenio humano derivado de contar con decenas de profesionales.

Este es otro punto que destaca de la propuesta de SOM, para la que el Departamento de Aeronáutica y Astronáutica del MIT también ha hecho importantes apreciaciones técnicas. Dicho de otro modo: cuantas más personas formadas en ingeniería, física, psicología, biología y otras ramas de conocimiento imprescindibles para la vida en la Luna se incorporen al proyecto, más fiable será este.

En 2019 se publicó un paper titulado ‘Plan maestro de referencia de Moon Village y diseño de hábitat’ y caracterizado por la gran cantidad de organizaciones presentes: la SOM, la Agencia Espacial Europea, el Centro Europeo de Astronautas, el Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espaciales, así como varios equipos del MIT Media Lab, como el de Responsive Environments o el Departamento de Aeronáutica y Astronáutica.

Es esta cooperación internacional, llamada Moon Village Association, a la que se espera que se sumen pronto agencias espaciales como la NASA, la CNSA, la ROSCOSMOS o la JAXA, entre otras, la que se ha convertido en un gran impulso para el proyecto; que ha pasado de ser un globo sonda a plantear un calendario de investigación. Es posible que pronto haya incluso calendario de misiones.

 

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Imágenes | iStock/Leonid studio, SOM/ESA

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