¿Puede un rebaño proteger la seguridad energética de un país?

En la localidad riojana de Calahorra, el ganadero Jesús García saca a pastar a sus 700 ovejas con un fin muy particular: controlar el crecimiento de la vegetación bajo las líneas eléctricas y prevenir así incendios forestales.

Al otro lado del mundo, en la isla hawaiana de Kauai, las 350 ovejas de Daryl Kaneshiro se encargan de mantener libres de maleza las placas solares que abastecen de energía limpia a más de 70.000 habitantes. La similitud no es casualidad. En diferentes puntos del planeta se están desarrollando proyectos que buscan mejorar el mantenimiento de los sistemas de generación de energía combinando técnicas tradicionales de pastoreo con nuevas tecnologías.

Las ovejas de Los Agudos

Desde hace unos años, no es extraño encontrarse con drones sobrevolando el monte de Los Agudos, en Calahorra. Estos se encargan de tomar imágenes para analizar el estado de la maleza tras el paso de las 700 ovejas de Jesús García. Este ganadero colabora junto a la empresa riojana especializada en soluciones agroambientales sostenibles Agrovidar y varios organismos públicos en el proyecto Pastoreo enRED, que tiene como objetivo controlar la vegetación bajo las líneas eléctricas.

A nivel medioambiental, esta actividad tiene numerosas ventajas. Durante siglos, la trashumancia ayudó a mantener un equilibrio en los ecosistemas de numerosas regiones. Con la progresiva desaparición del oficio de pastor, el bosque cerrado ha crecido en zonas que antes eran pastos, desplazando a muchos animales y aumentando las probabilidades de que se generen incendios forestales.

A su paso, las 700 ovejas de García vuelven a controlar el crecimiento de la maleza, evitando que crezcan demasiado y se formen incendios. Además, al aplastar la tierra y dejar materia orgánica tras de sí, estos animales contribuyen a mejorar la fertilidad del suelo y favorecer la biodiversidad.

En las últimas décadas, estos trabajos de poda se hicieron con maquinaria. Sin embargo, cambiar las máquinas por animales ha demostrado dar buenos resultados. “La red de transporte de Red Eléctrica tiene unos 44.000 kilómetros bajo los que hay calles de seguridad. Son zonas que hay que podar para evitar que la vegetación crezca y alcance los cables. Si conseguimos que lo hagan las ovejas locales, que al pastar bajo las líneas reducen los arbustos más grandes y favorecen la aparición de hierba, estamos haciendo un servicio ecosistémico notable”, explica Antonio Calvo, director de Sostenibilidad del Grupo Red Eléctrica.

Drones y señales GPS

El proyecto Pastoreo enRED comenzó en octubre de 2019. Entre enero y noviembre de 2020, las ovejas limpiaron un total de 13 hectáreas de las calles de seguridad, manteniendo los estándares de Red Eléctrica. Para contabilizar su actividad, se utilizan drones que toman imágenes para conocer en todo momento el estado de la vegetación y poder establecer planes de pastoreo. Además, parte de las 700 ovejas portan collares GPS que permiten conocer al detalle dónde se encuentran y cuánto tiempo permanecen en cada área.

Uno de los objetivos del proyecto es utilizar los datos que facilitan estas herramientas tecnológicas para elaborar una guía que facilite replicarlo. Se espera que en los próximos años se realicen actuaciones similares en otras zonas de la comunidad autónoma de La Rioja y, más adelante, en el resto de España.

Un proyecto piloto utiliza ovejas para controlar la vegetación bajo las líneas eléctricas.

El sistema resulta especialmente atractivo para zonas rurales y despobladas, ya que posibilita recuperar la práctica del pastoreo, cada vez menos habitual. De este modo, se potencia la creación de empleo, se fomenta el relevo generacional y se mantienen vivos el saber y las tradiciones populares. “Yo veo grandeza y beneficio para todos que yo esté aquí con mi ganado limpiando debajo de la red eléctrica”, reflexiona Jesús García.

Ovejas aliadas en la transición energética

El estado estadounidense de Hawái se ha marcado un reto: generar el 100 % de su energía con fuentes renovables antes de 2045. Para alcanzarlo, ha comenzado ya a instalar paneles solares en numerosas laderas de sus soleadas islas.

En la de Kauai, la cooperativa encargada de su instalación y mantenimiento se ha encontrado con buenas aliadas: las 350 ovejas de Daryl Kaneshiro. Estas son las encargadas de mantener a raya la hierba y la maleza que rodea los paneles, para evitar que crezcan demasiado y los tapen, algo que limitaría su efectividad.

En 2020, un total de 70.000 paneles solares generaban al menos el 10 % de la energía necesaria para abastecer la isla durante los 365 días del año. Esto resulta de gran utilidad, ya que islas pequeñas y aisladas como esta encuentran numerosas dificultades a la hora de acceder al suministro de energía externo. “Fui seleccionado para este proyecto frente a las empresas de jardinería que querían limpiar el césped con máquinas. Esto es más eficiente, más sostenible y más respetuoso con el medio ambiente”, argumenta el ganadero Daryl Kaneshiro.

Al igual que en La Rioja, el uso de ovejas para controlar la vegetación en Hawái ayuda a gestionar los recursos naturales, crear puestos de trabajo y promover una transición ordenada hacia una economía más sostenible, con bajas emisiones.

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Imágenes | Pexels/Matthias Zomer, Unsplash/Yasin Guçluturk

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