¿Qué es una ciudad esponja y por qué se necesita?

La ciudad esponja es una solución urbana clasificada como adaptación climática que pretende integrar los espacios de las ciudades en la naturaleza de la que depende. Su objetivo es adaptar los grandes núcleos de población a la biodiversidad, terreno y fenómenos atmosféricos y meteorológicos del agua, y no a la inversa, porque hace décadas que se sabe que pedir que la naturaleza se adapte trae consecuencias.

Índice

  1. Qué es una ciudad esponja
  2. Necesidad de sponge cities
  3. Dónde hay ciudades esponja
  4. Qué hace ‘esponja’ a una ciudad

¿Qué es una ciudad esponja o sponge city?

La ciudad esponja es un modelo urbano propuesto por el arquitecto y paisajista Kongjian Yu, de Zhejiang (China), junto al concepto de ‘patrones de seguridad ecológica’. Yu lleva décadas trabajando en la idea, consensuada como cierta por la comunidad cienrífica, de que “el paisaje tiene una importancia crítica en la salvaguardia y el control de ciertos procesos ecológicos”.

El modelo de ciudad esponja parte de la base de que las urbes occidentales y occidentalizadas en la que se ha basado el desarrollismo chino hacen uso de materiales poco permeables al paso del agua, además de que se construyen sobre sus cauces naturales. Kongjian Yu ha mencionado muchas veces cómo el concepto le vino al observar los fenómenos de inundaciones en diferentes ciudades de su país.

Por qué se necesitan las ciudades esponja

Con frecuencia, Kongjian Yu compara el proceso de urbanismo con el de ‘belleza’ asociado a los pies pequeños de las mujeres en el pasado. En China se vendaban los pies de las niñas para que estos permaneciesen pequeños durante la adultez, una práctica relacionada con las clases altas y el civismo. Para Yu, hemos hecho lo mismo en las ciudades: deformarlas hasta que quepan donde no deberían estar, y tener una forma que no deberían tener.

Este proceso de urbanizar en contra de la naturaleza, ubicando ciudades sobre cauces, ‘recuperando’ espacio del mar (land reclamation) o recubriéndolas de capas impermeables, ha complicado sobremanera la gestión china de sus urbes. Estas se inundan con frecuencia, provocando todo tipo de daños y costes millonarios. El cambio climático está agravando estos fenómenos.

Como explica Song Lianchun, meteorólogo del Centro Nacional del Clima de China: “El calentamiento global ha llevado a un aumento en la frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos”, y esto está generando inundaciones importantes en las ciudades del gigante asiático, pero también en el resto del mundo.

En 2021, una serie de inundaciones en Alemania dejaron más de 100 muertos, en parte debido al diseño de un urbanismo ubicado casi en exclusiva en los cauces naturales de agua. Algo similar ha ocurrido en Brasil, Ecuador o Australia este año. Y cientos de ciudades se están hundiendo: Yakarta, Londres, Bangkok, Miami, Nueva Orleans, Venecia, Houston, Shanghái, Rotterdam, Nueva York…

ciudad Kongjian Yu esponja china

¿Dónde se aplican ya las ciudades esponja y su concepto?

El sponge city concept (SCC) fue sugerido por primera vez en 2000, aunque no fue hasta 2014 que fueron adoptadas por el Partido Comunista de China (PCCh). Para entonces, otros países ya habían llevado a cabo sus propios proyectos urbanos relacionados con el SCC y el drenaje natural de agua. La plaza Benthemplein (plaza de agua) de Róterdam es uno de los casos más conocidos. Su mecánica está basada en el concepto de adaptación climática de Yu. Cuando llueve en exceso o hay riadas, la plaza actúa como un tanque de tormentas, un depósito de agua al aire libre que evita que se colapsen las vías cercanas. La plaza se convierte en una cisterna gigantesca a ras de calle.

Volviendo a China, las ciudades esponja llevan siendo aplicadas en su urbanismo desde aproximadamente 2015, aunque el propio Yu Kongjian critica que su modelo no está siendo llevado a cabo tal y como fue planteado, sino más bien a modo de ‘parches’ temporales. Lo cual, por otro lado, es normal. Una vez construida una ciudad, cambiarla es notablemente difícil. En cualquier caso, cerca de 40 ciudades de este país ya usan el SCC.

Las grandes metrópolis de Shanghái, Pekín, Cantón, Shenzhen y Tianjin, junto con una docena más (todas con más de tres millones de habitantes), se han marcado objetivos muy precisos sobre el futuro de su urbanismo. Para 2030, China se ha propuesto el reto de que el 80 % de sus áreas urbanas absorban el 70 % de agua, lo que además de ayudar a reducir riadas:

  • Mejorará la retención de agua en el subsuelo, rellenando los sobreexplotados acuíferos;
  • Evitará la desestabilización del terreno donde se asientan las ciudades;
  • Ayudará a la vegetación local y a reducir la contaminación ambiental;
  • Impulsará la regeneración ecológica y mejorará índices de biodiversidad.

¿En qué pilares se sustenta el concepto de sponge city?

Según Yu, para que una ciudad sea una ciudad esponja, ha de cumplir algunos puntos imprescindibles:

  1. Ha de convivir con el agua, no luchar contra ella.
  2. Tiene que facilitar el drenaje, no ser impermeable.
  3. No puede construir en áreas de desagüe.
  4. Ha de estar soportada por infraestructura verde, no gris.
  5. Tiene que proteger la biodiversidad local.

 

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Imágenes | Florian Wehde, JuniperPhoton